Ayer, en pleno día de San Juan, se cumplieron 76 años de la inundación de 1949, que, de acuerdo con los registros periodísticos de la época, terminó con la vida de al menos 55 pachuqueños que aquella tarde se dirigían a sus diversas actividades.

Ayer, en pleno día de San Juan, se cumplieron 76 años de la inundación de 1949, que, de acuerdo con los registros periodísticos de la época, terminó con la vida de al menos 55 pachuqueños que aquella tarde se dirigían a sus diversas actividades.
A más de siete décadas de distancia, ni el gobierno ni nosotros como sociedad hemos tomado consciencia de lo que significa no tirar la basura en las calles, esperar a que pase el camión recolector y llevar con uno mismo los desechos que se generen en el día hasta encontrar un lugar en donde podamos depositarlo.
Y es que, de acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (Sipdus), en Pachuca y su zona metropolitana cada día se retiran hasta 15 toneladas de desechos de los diversos desagües.
Una de las zonas más afectadas, según la dependencia estatal, es la zona norponiente de la ciudad, donde han sustraído incluso hasta ¡refrigeradores del sistema de drenaje! ¿Quién es la insolente persona que incluso ha depositado sillones en el sistema que sirve, como su nombre lo dice, para drenar la ciudad?
La actual temporada de lluvias y el adelanto de la presencia de fenómenos meteorológicos, como los huracanes, hacen que se complique más la vida de las personas que viven en zonas de riesgo. El gobierno estatal detectó a 23 municipios que tendrían probabilidad de registrar deslaves ante las constantes precipitaciones de los últimos días, pero también hay vecinos del fraccionamiento Los Tuzos, en Mineral de la Reforma, que viven cada día con la zozobra de saber si se inundarán, ante la falta de operación de las bombas para trabajar el agua cerca del dren del Río de las Avenidas.
Leía hace tiempo que el Río de las Avenidas está mal planeado, en su obra hidráulica, pues se siguió su cauce para ser simplemente un drenaje más. Hay quienes critican la obra, porque en otros países, como en Corea del Sur, existen obras como el arroyo Cheonggyecheon, que también fue en sus inicios un río natural, posteriormente un dren y ahora es un centro de esparcimiento; al igual que el Río de las Avenidas, cruza la gran urbe de Seúl y permite un espacio, ahora más artificial que natural, donde conviven todas las especies en medio del gran caos de una populosa ciudad.
Falta, entonces, en Hidalgo, que se tenga una visión integral de las obras, porque, como se comentaba el viernes pasado en A Criterio de…, técnicamente la ciudad actual de Pachuca está considera para solo automovilistas… ¿Y dónde quedan los transeúntes, los que andan en bicicleta, motocicleta y otros dispositivos de movilidad? ¿Dónde queda la movilidad para personas con discapacidad?
¿Para quienes requieren de una herramienta de apoyo para desplazarse, ya sea andadera, muletas o silla de ruedas? Así como la movilidad, la distribución de la urbanidad en Pachuca está solo considerada para fraccionar y no para cohabitar.
Ahora, súmale a eso que no sabemos guardar nuestros desechos, los tiramos donde queremos y estos van a parar a los drenajes y alcantarillas, lo que genera taponamientos que derivan después en inundaciones.
Debemos, como seres sociales, ser más empáticos y conscientes de las actividades que hacemos, porque por no afectarme a mí mismo en ocasiones terminamos provocando un gran daño social, como las inundaciones.
Y, como se comentó al inicio de este espacio, no todo es culpa del gobierno, porque uno también provoca este tipo de cosas, con las acciones que se llegan a realizar.
Así pues, seamos conscientes y empáticos y, aunque suene a perorata, evitemos tirar la basura en las calles; eso nos ayudaría bastante a todos nosotros, en especial en esta época de lluvias.
Se hicieron virales en redes sociales videos de Naucalpan inundado por una gran espuma tras las intensas lluvias del fin de semana y luego del desbordamiento del río de ese municipio mexiquense. En Hidalgo ocurrió algo similar: un canal de aguas negras de Alfajayucan se desbordó y la espuma que en él se generó inundó una carretera, provocando su cierre parcial, ante la sorpresa de los habitantes. Científicos señalan que dicha espuma es demasiado tóxica, pues el resultado de la mezcla de químicos y detergentes vertidos al drenaje, que, con el movimiento natural de las aguas, provocan burbujas densas que se acumulan y se dejan llevar por el viento. Es, al fin de cuentas, el impacto del rastro humano.
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