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A criterio deAunard de la RochaColumnas

Ya conocieron a #Ralph?


¡Impactante!

Esta semana seguramente muchos de ustedes vieron un video en redes sociales denominado Save Ralph (Salvando a Ralph), el cual tiene como personaje principal a un conejo quien, a través de la narración de lo que hace en un día, nos lleva a conocer el triste sufrimiento que viven los animales que son utilizados para hacer pruebas de laboratorio enfocadas a la aprobación del uso de cosméticos para seres humanos.

Este video es promovido por Human Society Internacional, que promueve la protección y bienestar de los animales y que cuenta con presencia en 50 países, incluido México. De acuerdo con datos publicados por esta organización, desde 1940 se comenzaron a usar animales para llevar a cabo pruebas de cosméticos ; es importante señalar que, actualmente todavía existen lugares donde las pruebas para productos de ojos o para la piel siguen siendo legales en cuatro de cada cinco países. Este tipo de pruebas incluyen el uso de ingredientes químicos como fragancias, o aquellos para teñir. De igual manera, se utilizan animales para probar productos terminados como el maquillaje, la crema para rasurar o los desodorantes antitranspirantes. Países como Australia, Nueva Zelanda, India, Colombia, Guatemala, Reino Unido y los que integran la Comunidad Europea, así como algunos estados de la Unión Americana han prohibido estas pruebas en animales. México ya está considerado dentro de las regiones en donde se prevé que antes de 2023 se de este cambio en la regulación y se prohíba definitivamente esta práctica. Algunas otras naciones que harán lo mismo serán: Brasil, Canadá, Chile, Sudáfrica y los Estados Unidos.

De cumplirse este objetivo se estaría hablando que la mitad del mercado mundial de la belleza será libre de crueldad animal. Existen muchas marcas que consumimos a diario que siguen utilizando animales para probar sus productos. Por tal motivo, la organización Cruelty Free International ha creado un distintivo denominado Leaping Bunny con el cual se garantiza que, si algún producto tiene este estándar, por ende, cuenta con la validación y garantía que no se utilizaron animales en el proceso para probar sus productos. Actualmente existen más de mil marcas que ya cuentan con esta certificación. Grandes marcas como Avon, P&G, L’oreal, Lush y Unilever están contribuyendo con este tipo de organizaciones para lograr el objetivo.

Para todos aquellos que se pregunten cuál es la alternativa para estas empresas en el desarrollo de sus productos sin que pongan en peligro a los seres humanos, es preciso señalar que, dados los avances tecnológicos ya se pueden crear tejidos de piel en laboratorios, incluso existen empresas que se dedican a producir este tipo de tejidos, mismos que pueden utilizarse en lugar de un animal para producir cosméticos.

Estos nuevos estudios son más rápidos, eficientes y confiables. Por tal motivo, no debe existir ningún pretexto para que lo más pronto posible se termine con esta práctica que lastima a tantos animales en el mundo.

Dense un tiempo para conocer a Ralph, y les aseguro que la próxima vez que adquieran algún producto se acordaran de él y seguramente influirá en su decisión de compra. Esperemos que no pase mucho tiempo para que en nuestro país se prohíban este tipo de pruebas.

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