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De los libros a la TV


Teresa Martínez I Agencia Reforma

 

La riqueza de universos literarios han inspirado a creadores de series que cada día son más atractivas para el espectador.

Y como ejemplo están los Globos de Oro a mejor serie dramática y mejor actriz que ganó The Handmaid’s Tale, o la popularidad de Game of Thrones, que en 2014 se convirtió en la serie con más rating de la cadena HBO.

Aunque Game.. sigue el esquema de la emisión por canal, el consumo de las series se ha mudado a on demand en plataformas como Netflix.

Así, la serie se ve como una obra completa dividida en capítulos, opina el crítico literario Víctor Barrera Enderle.

“Para la estructura narrativa, le permite a los guionistas adaptar obras literarias con muchísima más amplitud, respetar la profundidad de los personajes, las tramas hacer las más complejas, jugar con los quiebres temporales”.

Aunque en muchas ocasiones, el espacio de la serie no es suficiente para desplegar todo el contenido literario.

“Hay cosas que solamente en la palabra escrita puedes reflejar con claridad”, dice el escritor Ramón López, experto en literatura de ciencia ficción.

“Claro, creo que quien ve una serie de televisión actualmente y con la calidad de guiones que se están produciendo, es alguien que apreciará la riqueza y profundidad del lenguaje verbal”.

 

The Handmaid’s Tale

Basada en el libro de Margaret Atwood, de 1985

En Paramount Chanel el 11 de marzo

Cuando políticos teócratas imponen nuevas leyes para controlar a la sociedad, June empieza a perder todos sus derechos: el trabajo, sus cuentas bancarias, su libertad de elegir vestimenta y expresar sus opiniones.

Y como muchas mujeres fértiles, se convierte en una criada al servicio de una familia poderosa, cuyo trabajo es procrear a sus hijos. De eso trata la serie The Handmaid’s Tale.

“Como toda buena adaptación, es bastante libre y se plantea problemas audiovisuales. No podemos esperar lo mismo del libro. Me parece un muy buen acercamiento a la obra de Atwood. Sirve para provocar curiosidad”, dice Roberto Kaput, catedrático de la UANL.

“El trabajo argumental de la obra se agota en el primer capítulo en un 80 por ciento, lo que sigue es un trabajo de guionismo que vale la pena revisar de manera autónoma al libro de 1985”.

 

Altered Carbon

Basada en el libro de Richard K. Morgan, de 2002

En Netflix

La historia de Altered Carbon sucede quinientos años en el futuro, cuando los seres humanos tienen la capacidad de almacenar su consciencia en un medio digital y su cuerpo es una “funda”.

Sólo los ricos pueden pagar nuevas fundas y respaldar su consciencia en la nube, y los criminales llevan su sentencia en la congeladora. Tras ser atrapado por el Protectorado, Takeshi Kovacs despierta en un cuerpo ajeno para resolver el crimen de un magnate.

“Por una parte tiene grandes logros, traducir las descripciones de la atmósfera callejera. (Pero) la creación de personajes es en la que más falla la serie, sobre todo el de Cristina Ortega”, dijo Ramón López, ensayista y experto en ciencia ficción.

En el libro se describen situaciones de tortura y sadismo que sería polémico llevar tal cual a la pantalla.

“La novela es mucho más cínica, más sucia, más noir. En el afán de bajar la violencia y no ser tan explícitos en el sexo, sí se nota que pierde la adaptación”

 

 

Penny Dreadful

Basada en los libros de Drácula, de Bram Stoker; Dorian Gray, de Oscar Wilde; y Frankenstein, de Mary Shelley

En Netflix

Al ver su destreza en un espectáculo circense, la vidente Vanessa Ives contrata al pistolero Ethan Chandler para enfrentar a seres vampirescos y otros obstáculos, en la búsqueda de Mina Murray.

Junto al doctor Víctor Frankenstein, Vanessa y Ethan descubren un poderoso misterio y se encuentran con fascinantes personajes, como Dorian Gray.

La serie Penny Dreadful hace este collage de clásicos literarios, considera el ensayista Ramón López, que atrapan al espectador en sus 27 episodios.

“Al momento que habla de un collage de influencias y mitos, hace referencia a la atmósfera, los actores que logran extraer la pepita de oro de los diálogos y la ambientación victoriana, gótica decadentista, está muy bien lograda”, resalta.

“Hace un homenaje a los folletines que se vendían en los barrios bajos de Londres en la época victoriana, son cuentos o novelas por entregas que valían un centavo y trataban temas macabros, góticos o de terror”.

 

 

Game of Thrones

Basada en la saga Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin

En HBO

En la llamada Guerra del Usurpador, Robert Baratheon quitó del poder a la familia Targaryen y asumió el Trono de Hierro, proclamándose el Rey de los Siete Reinos.

Pero más de una década después se encuentra rodeado de enemigos, por lo que nombra a Eddard Stark con el cargo Mano del Rey, con el fin de mantener su reinado.

Éstos son tan sólo unos cuantos personajes de los cientos de la serie Game of Thrones y los miles del libro.

“Es una obra que parecía intraducible a otro medio, ¿quién en su sano juicio va a llevar a la pantalla más de seis tomos de aventuras neomedievales en un mundo de alta fantasía con esa riqueza de personajes?”, reflexionó el escritor Ramón López.

“La gran virtud de los guionistas y creadores de la serie es entender la esencia de las novelas: la lucha por el poder, la ansiedad por controlar el Trono de Hierro, y esta lucha entre algo que no es el bien: el fuego, y algo que no es el mal, que es el hielo”.

 

 

CLASES EN COMEDIAS

Dos series de Netflix abordan con humor diferentes situaciones en las que un profesor debe enseñar a sus alumnos sobre filosofía, moral y ética, pero más allá de eso, juntos aprenderán a disfrutar la vida.

La trama de estas series no están basadas en libros, pero los personajes explican a sus alumnos, de una forma aterrizada, las ideas filosóficas de Sócrates, Aristóteles, Foucault, Schopenhauer, Kant, Platón, entre otros.

 

Merlí

En Netflix

Está pasando por una mala racha en la que lo despojan de su departamento, no tiene dinero y tiene que vivir con su mamá, pero Merlí consigue un trabajo como maestro de filosofía en la preparatoria donde estudia su hijo.

Su personalidad desenfadada encanta a sus nuevos alumnos, aunque constantemente se mete en problemas con sus colegas y el director de la escuela.

“Cuando enseña a Hegel habla sobre la dialéctica, la relación amo-esclavo aterrizado en la vida de los alumnos, en relaciones amorosas o laborales. Cuando habla de heidegger los confronta con la mortalidad del ser humano”, detalla el escritor Víctor Barrera.

“Todos los capítulos están muy bien adaptados al mundo cotidiano, a través de la relación maestro alumno en la que el maestro se convierte en un interlocutor y los hace confrontarse consigo mismos y con la realidad”.

 

The Good Place

En Netflix

Por error, Eleonor llega a una especie de cielo, donde habitan eternamente las personas que lograron un alto ranking de buenas acciones.

Su media naranja es Chidi, un profesor sudafricano que se ve comprometido a darle clases de ética y moral para mantener el balance de ese lugar perfecto.

“Cuando hablan de Kant está el imperativo categórico: hacer una buena acción sin importar el beneficio”, ahondó Barrera, catedrático de la UANL.

“Sí maneja conceptos fundamentales, hay un acercamiento a la ética y la filosofía, desde los griegos hasta la actualidad, porque pasan por el cuestionamiento de la conducta humana”.

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