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Realizan misa por las víctimas de explosión


Familiares y amigos de los 137 fallecidos que dejó la explosión del ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) Tuxpan-Tula, en San Primiti-vo, en los límites de Tlaxcoa-pan y Tlahuelilpan, el 18 de enero de 2019 (18E), acudieron la mañana de este martes a una misa, la cual se llevó a cabo en la Zona Cero, para recordar la memoria de sus seres queridos, a tres años de que perecieran calcinados en el predio Las Viborillas.

La ceremonia religiosa fue oficiada por el párroco de la iglesia de San Francisco, Marcelino Tovar Valdés, quien pidió por el eterno descanso de los difuntos, así como por la resignación de los deudos, quienes “tienen que poner todo su sufrimiento en manos de Dios para aminorar su carga”.

El sacerdote aseveró que, aunque sea difícil, se tiene que seguir adelante y alcanzar la paz.

Asimismo, Tovar Valdés dirigió un mensaje de aliento a los sobrevivientes, quienes, dijo, “deben de echarle ganas” y avanzar “con la fe en el Señor”.

Una vez terminada la conmemoración religiosa en el sitio, a nombre de los dolientes, María Guadalupe Reyes Cornejo, quien perdió a su hijo en la deflagración, agradeció el apoyo y acompañamiento a las autoridades de los tres órdenes de gobierno presentes en el sitio, pero les recordó que hay compromisos que no se han cumplido.

La mujer tocó el tema de la construcción de la casa de oración o memorial en el predio de la Zona Cero, a fin de que los deudos tengan un lugar sagrado donde acudir a recordar a quienes murieron.

Al delegado de programas federales en Hidalgo, Abraham Mendoza Zenteno, le pidió la certeza del polígono del estallido, ya que, sin ella, no se puede edificar nada.

Además, indicó, queda la duda de por qué se les han retirado los apoyos del gobierno de la República a la mayor parte de los beneficiarios que estaban integrados en los censos inicialmente.

Dicha misa se realizó para recordar la memoria de las personas que murieron a causa de la explosión del 18E, a mil 95 días de la que es catalogada como la tragedia más grande que ha vivido el estado de Hidalgo, de acuerdo con el gobernador Omar Fayad Meneses.

La tarde del 18 de enero de 2019, una multitud recolectaba litros de hidrocarburo que emanaba de una fuga localizada en el kilómetro 226 del ducto Tula-Tuxpan, de Pemex, ubicado en un predio de San Primitivo, Tlahuelilpan.

El combustible alcanzaba varios metros de altura, pero horas después ocurrió la tragedia: la toma clandestina explotó y las llamas alcanzaron a cientos de personas, dejando un saldo de 137 fallecidos; solamente dos personas sobrevivieron.

 

Miguel Ángel Martínez
Tlahuelilpan

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