La dirección de Nicolás Méndez y el estilismo de Jose Carayol dan forma a un universo entre lo místico y lo contemporáneo.
Rosalía ha vuelto a captar la atención global con el lanzamiento de Berghain, el primer sencillo de su nuevo álbum Lux, que saldrá el próximo 7 de noviembre. En menos de un día, el videoclip ya superó los tres millones de visualizaciones en YouTube, confirmando el interés que despierta esta nueva etapa de la artista catalana, más introspectiva y cargada de simbolismo.
Dirigido por Nicolás Méndez, el video de Rosalía combina elementos oníricos, moda de archivo y referencias emocionales, dando forma a un universo visual que gira en torno a la libertad, la pureza y la renovación personal. El título del tema, inspirado en el legendario club berlinés Berghain, funciona como metáfora de un renacimiento, mientras que los objetos y escenas del video sugieren una narrativa interior de sanación.
El eje del videoclip es un medallón en forma de corazón que Rosalía sostiene y observa repetidamente. Abollado y envejecido, este dije representa un corazón herido que busca repararse. Fue elaborado en oro amarillo de 14 quilates con una piedra granate por Diamond Hut Jewelers, y simboliza la pasión y la transformación emocional.
La elección del granate no pasó desapercibida: esta piedra está asociada con el mes de enero, coincidente con el cumpleaños de Rauw Alejandro, expareja de Rosalía, lo que ha alimentado interpretaciones sobre un mensaje oculto. En una de las escenas, la artista acude a reparar el medallón en una joyería, donde se aprecia La dama y el armiño de Leonardo da Vinci, reforzando el relato de pureza y renacimiento.
El final del video muestra a Rosalía recuperando el corazón intacto después de sumergir un terrón de azúcar en café, un gesto que antecede su transformación en paloma, símbolo de libertad y superación. Este cierre alude directamente a los temas centrales de Lux: introspección, redención y libertad emocional.
La moda juega un papel crucial en Berghain, con estilismo de Jose Carayol. Rosalía luce piezas de archivo de Nicolas Ghesquière para Balenciaga (Primavera/Verano 2004) y sandalias de Alexander McQueen, mezclando arte, nostalgia y estética barroca. Los detalles —como el lazo rojo o los elementos de rosario— refuerzan una atmósfera espiritual que conecta con su búsqueda personal.
Con Berghain, Rosalía transforma el pop en una experiencia simbólica y visual, donde cada elemento parece tener un propósito emocional. Su nueva era promete seguir explorando la relación entre identidad, arte y sentimiento.