Según estimaciones, una tercera parte de la población de Tula dependía de la cementera, por lo que vive una crisis financiera
A dos años, seis meses y días del paro de actividades de la cementera La Cruz Azul, en su planta Hidalgo, ubicada en Ciudad Cooperativa Cruz Azul, Tula, suman ya más de 4 mil 500 millones de pesos en pérdidas, lo que repercute no solo en la vida económica de los extrabajadores de la Cooperativa, sino en miles de familias que dependían de las actividades que derivaban de la fábrica.
En este sentido, habitantes del antiguo Jasso —denominación que en antaño tenía Ciudad Cooperativa— dijeron que hoy todo el panorama luce desolador, que tan solo hay decadencia en torno al núcleo que hasta hace menos de cinco años era solo prosperidad.
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“Desde hace poco más de dos años, pasamos por un terrible momento, ya no hay suficientes productos en el centro comercial Cruz Azul, la mayoría de los locales del mercadito están abandonados, toda la infraestructura ha venido a menos porque nuestra planta ha dejado de estar en servicio y de producir”, dijo un lugareño.
Otro poblador señaló que en todos los sentidos Ciudad Cooperativa va en decadencia, y que, por ejemplo, ni en obra pública “la traen consigo”, porque el municipio no los apoya: “Para ejemplo está la reconstrucción de la calle Tula, que une a la carretera Tula-San Miguel con nuestro Cruz Azul, la cual está sin terminar desde hace más de tres años”.
Los testimonios de los habitantes, que prefirieron el anonimato por cuestiones de seguridad y para no meterse en problemas, coincidieron con las apreciaciones que el socio Alan Valverde ofreció el pasado 14 de octubre, cuando el secretario de gobierno de Hidalgo, Guillermo Olivares Reyna, estuvo en las instalaciones de la fábrica de Tula.

Ahí, el extrabajador, sostuvo que de los 115 mil habitantes que tiene Tula, más de 28 mil dependían directamente de las actividades comerciales de la planta, por lo que se podría hablar de que una tercera parte de los tulenses presenta crisis financiera.
Señaló que, hasta ahora, han logrado sobrevivir gracias a la venta de bienes muebles e inmuebles que han realizado con conocidos la mayoría de los socios y empleados del núcleo, pero aseveró que no podrán aguantar mucho más.
El paro de la planta cementera y la posterior crisis económica que ha traído consigo viene desde agosto de 2020, cuando los grupos encabezados por Víctor Manuel Velázquez Rangel y José Antonio Marín Gutiérrez y el de Federico Sarabia Pozo, iniciaron una disputan el control de las instalaciones de Tula de Allende.
Esta pelea por el dominio de la Cooperativa, ocasionó que el 17 de agosto de 2022, sin previo aviso, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cortara el suministro eléctrico de la fábrica cementera de Jasso, lo que implicó el paro en la producción, que hasta el momento suma más de 4 mil 500 millones de pesos en pérdidas.
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