Actualmente, se trabaja en la reposición del drenaje en el segundo tramo de la calle Leandro Valle, donde la Conagua no dejó salida para las descargas sanitarias del río Tula
Para conectar el drenaje de la calle Leandro Valle, trabajadores del gobierno del estado tendrían que demoler parte del muro de contención construido por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dentro del Plan Hídrico de Tula, para introducir la tubería del nuevo desagüe.
Desde el 8 de mayo pasado, la gestión estatal ejecuta en diversas calles del primer cuadro la reposición del dren del citado polígono, el cual quedó colapsado desde las inundaciones de la primera y segunda semana de septiembre de 2021.
Actualmente, trabajan en el segundo tramo de Leandro Valle, donde la Conagua no dejó salida para las descargas sanitarias del tramo carretero (respecto al muro de encauzamiento de las aguas del río Tula). La parte no prevista va de la calle Zaragoza a la esquina de 5 de Febrero y la calzada Melchor Ocampo.
En busca de una conexión para ese sector, obreros asignados a las labores han informado que requieren hacerle un hueco al muro de contención que se construyó como parte del Plan Hídrico de la demarcación, por lo que tendrán que realizar las gestiones correspondientes con la dependencia federal.

Esto, para conseguir los permisos para llevar a cabo la demolición, y es que en el resto de la calle no hay por dónde sacar la tubería, pues ya está construido el muro.
Desde hace al menos cuatro días, los empleados de obras públicas exploran opciones para descargar el dren de la zona al afluente, pero hasta ahora no hallan solución, pues tendrían que demoler necesariamente una pared de concreto de cuando menos 50 centímetros de grosor.
Los trabajos se ejecutan en la calle Leandro Valle, pero del lado opuesto a donde el domingo 21 de julio se generó un socavón en el río.
Las otras dos viviendas que se quedaron sin cimientos a causa de un socavón que se generó por las crecientes del río Tula en los últimos días aún no tienen fecha para su demolición.
Dichos inmuebles permanecen desalojados desde el 20 de julio, pero hacen falta acciones de protección a otras casas cercanas para prevenir que la zanja se siga extendiendo, según autoridades.
Entre el viernes y sábado pasados se derribaron los primeros dos inmuebles que quedaron sin base de concreto, lodo y piedra, anteriormente situados en el lindero izquierdo del río Tula, a la altura de la calle Leandro Valle, pero el derrumbe mecánico terminó por afectar a otros predios, pues estaban unidos en los cimientos por los que se echaron abajo.
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