La agresión ocurrió por no mostrar una credencial, institución analiza el caso y podría tomar medidas disciplinarias
Este 17 de febrero, la UNAM se vio envuelta en una polémica luego de que en redes sociales se difundiera un video en el que una vigilante de la institución, insulta y amenaza a un estudiante dentro del estacionamiento de la universidad.
Según los reportes, el conflicto se originó cuando el alumno se negó a mostrar su credencial de acceso.
En la grabación, que rápidamente se hizo viral, se observa a la empleada de seguridad de la UNAM dirigiéndose al estudiante con una actitud agresiva y prepotente, diciéndole: “No tienes nada, yo tengo mi plaza”, lo que provocó indignación entre la comunidad universitaria y usuarios de redes sociales.
El suceso generó múltiples reacciones, y muchos internautas exigieron a las autoridades de la UNAM una respuesta inmediata ante el comportamiento de su personal de vigilancia.
La universidad aún no ha emitido un comunicado oficial, pero se espera que en los próximos días se pronuncie al respecto y determine si habrá sanciones contra la trabajadora involucrada.
Este incidente ha reavivado el debate sobre el trato que reciben los estudiantes dentro de la UNAM, así como el abuso de poder por parte de algunos empleados.
Diversos colectivos estudiantiles han expresado su preocupación y han solicitado medidas concretas para evitar que situaciones similares se repitan.
A través de un comunicado, el Instituto Canadiense, un bachillerato particular ubicado en Tula de Allende, informó sobre la baja definitiva de dos alumnos que fueron captados en una fotografía dentro de los sanitarios de la institución portando un arma de fuego.
El incidente generó preocupación entre la comunidad educativa de Tula de Allende, sin embargo, la dirección del plantel aclaró que, tras una inspección detallada, se determinó que el arma era una réplica.
Las autoridades del bachillerato en Tula de Allende aseguraron que la respuesta fue inmediata: los alumnos involucrados fueron identificados y se les retiró el objeto de inmediato.
Pese a que no se trataba de un arma funcional, la decisión de expulsarlos se tomó con el objetivo de mantener la disciplina y reforzar las normas de convivencia dentro del colegio.