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México

Tarda dos años en lograr justicia


La prisión preventiva para el agresor de Diana Tamayo tomó más de 2 años y la cancelación de tres audiencias, pero finalmente logró que Carlos Eduardo “N” fuera detenido por violencia familiar.

 La joven denunció en octubre de 2020 a su ex concubino y desde esa fecha buscó justicia.

En los dos primeros procesos, su ex pareja no se presentó a los juzgados, alegando problemas de salud, y la tercera fue porque los abogados defensores del acusado indicaron que no conocían en su totalidad la carpeta de investigación y solicitaron el diferimiento, detalló.

Para Diana era importante que las autoridades conocieran su caso y debatieran sobre la medida cautelar para asegurar su vida, pues señaló que había sido víctima de acoso y hostigamiento por parte de Carlos Enrique “N” a partir de que interpuso su denuncia.

 “El año pasado sufrí una persecución en Periférico, yo iba con mi mamá. Él esperaba que yo tuviera un accidente, él de verdad quiere matarme”, aseguró.

Cristina Lozano, abogada de Diana e integrante del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, explicó que solicitó medidas de protección la víctima, debido a que en 14 ocasiones el acusado incumplió con lo establecido y trató de comunicarse con la víctima.

 “Tenemos hallazgos de que, únicamente por una ocasión, las autoridades fueron al domicilio de Diana a dar rondines. Hablamos sobre la ineficacia de estas medidas”, lamentó.

Diana planteó que el aplazamiento de sus audiencias fue una estrategia por parte de su presunto agresor para vulnerarla, debido a que la espera le produjo crisis de ansiedad.

En compañía de la Colectiva de Sobrevivientes de Feminicidio se manifestó el día de su audiencia, el 16 de junio, afuera de los juzgados.

El caso de la joven fue por el delito de violencia familiar, pero acusó que su agresor también intentó asesinarla por asfixia en julio de 2020.

Agregó que, al no acudir a la justicia de manera inmediata, no pudo acreditar la tentativa de feminicidio.

 “La asfixia es uno de esos métodos que se utilizan para matar a una persona sin que quede rastro o huella, es una muerte silenciosa”, afirmó Diana.

El siguiente paso de Diana será buscar nuevamente órdenes de protección, ya que, detalló, también familiares de Carlos Eduardo “N” la han amedrentado en varias ocasiones.

Agencia Reforma

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