Marco Mendoza Bustamante informó que los adeudos laborales provienen de dos dirigencias anteriores y que algunos casos no corresponden a vínculos laborales formales
Aproximadamente 20 millones de pesos son los que tiene pendientes de pagar el Partido Revolucionario Institucional (PRI), como concepto de laudos que dejaron heredados pasadas administraciones partidistas, señaló el actual dirigente, Marco Mendoza Bustamante.
Fue durante una conferencia de prensa realizada en la sede estatal del partido tricolor, en Pachuca, que el dirigente fue cuestionado sobre la obtención de un amparo para evitar un embargo por perder una demanda laboral por poco más de 500 mil pesos.
Ante esa situación, Mendoza Bustamante aseguró que el surgimiento de más laudos es parte de una persecución política contra el instituto político que él dirige, pues algunos vienen de expriistas que abandonaron al partido no hace mucho.
Sin embargo, el también diputado tricolor señaló que todavía quedan pendientes aproximadamente 20 millones de pesos por concepto de laudos que recibió heredados de pasadas dirigencias estatales.

Incluso, detalló que a su llegada como dirigente del tricolor había al menos 40 millones de pesos pendientes de pago por el mismo concepto de demandas laborales, pero lograron solventar la mitad.
Dichos laudos se acumularon de al menos dos dirigencias pasadas, es decir, de Julio Valera Piedras y de Erika Rodríguez Hernández, quienes actualmente ya no militan en el Revolucionario Institucional.
Los 20 millones, aún pendientes, señaló que son de al menos 30 trabajadores, pero hay algunos casos que no corresponden, pues acusan despido injustificado cuando no tuvieron un cargo de partido.
“Hemos recibido demandas donde nos traen como sustentos de la relación de trabajo, reconocimientos de que tuvieron un puesto como representantes en campañas, pero no son empleos, son actividades honorarias, esas son ganas de vulnerar al PRI, pero no lo van a lograr”, comentó.