En Pachuca y Mineral de la Reforma, al menos cinco refugios han recibido denuncias penales por maltrato animal por no garantizar condiciones dignas
El desalojo reciente del Refugio Franciscano, ubicado en Ciudad de México, ha llamado la atención de activistas y organizaciones protectoras de animales, ya que pone en evidencia los riesgos que enfrentan los refugios cuando no se supervisa su operación, incluidos los de Hidalgo.
Pedro Guerrero Cortés, fundador del refugio Cuatro Patitas, Un Corazón, explicó que hace años el filántropo Antonio Haghenbeck destinó en testamento 16 hectáreas en la zona de Santa Fe, de la capital del país, para el cuidado de animales abandonados, con la intención de brindarles un espacio seguro y digno.
Te puede interesar: Proponen enseñar respeto animal en escuelas de Hidalgo
Sin embargo, hace dos meses, las autoridades locales desalojaron el predio de forma violenta debido a un conflicto legal en el que se encuentra el lugar, lo que desplazó a más de 900 perros y gatos en condiciones críticas, lo que, aseguran, causó la muerte de varios animales y una fuerte protesta social.
Para Guerrero Cortés, este caso refleja la importancia de regular y supervisar los refugios, porque lo ocurrido en la Ciudad de México podría replicarse en Hidalgo si no se establecen medidas claras.
En Pachuca y Mineral de la Reforma, al menos cinco refugios han recibido denuncias penales por maltrato animal por no garantizar condiciones dignas, ya que continúan con una cadena de crueldad, donde los animales son trasladados de un lugar a otro sin infraestructura adecuada, sin supervisión ni personal capacitado, comentó.
“Se siguen cometiendo abusos y se sigue la cadena de maltrato. ¿Cómo vamos a rescatar de una situación de maltrato a un animal y llevarlo a un lugar donde se seguirá el maltrato al tenerlo hacinado, en una transportadora, sin comer y sin cuidados?”, afirmó Guerrero Cortés.
Te puede interesar: Rescatan a perrita víctima de maltrato animal en Mineral de la Reforma
El activista explicó que muchos refugios en Hidalgo carecen de instalaciones suficientes para la cantidad de animales que reciben, lo que genera hacinamiento, enfermedades y estrés.
Incluso, Guerrero Cortés consideró necesario que los gobiernos municipales verifiquen los refugios para asegurarse que los animales tengan espacios adecuados antes de permitirles recibir más rescates.
Además, destacó que los responsables de los refugios son los que deben ser sancionados y no revictimizar a los animales para dejarlos en un lugar poco adecuado para su rehabilitación.
Para el activista hidalguense, la experiencia del Refugio Franciscano demuestra que, sin supervisión y ética en la gestión, incluso los lugares creados para proteger a los animales pueden convertirse en espacios de riesgo.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH