Se presentaron sucesos políticos, religiosos, sociales y laborales en las diferentes regiones del estado

El 13 de octubre, tres mujeres fueron víctimas de feminicidio en la localidad Jagüey de Téllez, en Zempoala | Foto: Archivo
Durante este 2024, se presentaron hechos de inseguridad, así como conflictos religiosos, políticos, laborales y sociales en distintas regiones de Hidalgo, los cuales marcaron la agenda estatal en materia de gobernabilidad.
El último suceso registrado corresponde a un paro de labores de trabajadores de empresas mineras de Zimapán, el 14 de noviembre pasado, ante la pretensión de un sindicato de Estado de México de ingresar a la región y beneficiarse de la actividad minera.
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Ante ello, determinaron el cierre de seis empresas de este tipo, pues incluso los obreros señalaron que las personas de dicha organización acudieron al municipio, potando armas largas.
Los mineros afectados acudieron a la capital de Hidalgo y pidieron la intervención de la Secretaría de Gobierno, que se comprometió a dialogar con el sindicato foráneo. Además, el gobernador Julio Menchaca advirtió que no se permitiría el uso de la fuerza para participar en la actividad minera local.

Por su parte, en octubre se registraron hechos violentos en la zona metropolitana de Pachuca que llamaron la atención de la opinión pública, debido a su magnitud y porque anteriormente no se habían dado sucesos de este tipo en Hidalgo.
El 3 de ese mes, se dio a conocer el hallazgo de restos humanos enterrados en una fosa clandestina en la localidad Puerto México, en San Agustín Tlaxiaca. Este hecho cobró relevancia por estar relacionado con la desaparición de seis hombres, de entre 25 y 35 años de edad, en Mineral de la Reforma y Pachuca, cuyas fichas de búsqueda fueron emitidas el 21 de septiembre.
Posteriormente, el 13 de octubre, tres mujeres fueron víctimas de feminicidio en la localidad Jagüey de Téllez, en Zempoala. Las féminas provenían de Guanajuato y, de acuerdo con las autoridades de Hidalgo, estaban relacionadas con delitos registrados en esa entidad.
Además, el 16 de ese mes, se hallaron tres cadáveres embolsados en la localidad El Nopalillo, en Epazoyucan; al día siguiente, en Palma Gorda, Mineral de la Reforma, fueron encontrados los cuerpos calcinados de tres personas al interior de un vehículo abandonado.
En su comparecencia del 14 de octubre, el secretario de Gobierno de Hidalgo afirmó que, a pesar de estos sucesos, no había una crisis de seguridad.

El 23 de septiembre, se reportó que un grupo de personas armadas intentó tomar por la fuerza la planta de la empresa cementera La Cruz Azul, en Tula de Allende, derivado de la disputa por el control de la misma que se mantiene desde hace años.
Por otra parte, a partir de abril, se expuso un conflicto en Huejutla, donde habitantes de las comunidades Coamila y Rancho Viejo, identificados como evangélicos, se negaron a realizar faenas en la iglesia católica, lo que implicó la imposición de multas, que no pudieron pagar, por lo que fueron desplazados de sus viviendas.
De acuerdo con Guillermo Olivares Reyna, secretario de Gobierno de Hidalgo, la situación no corresponde a un tema de intolerancia religiosa, sino a usos y costumbres.
Aunque en septiembre se firmó una minuta, a fin de que las personas regresaran a sus viviendas, no ha sucedido.
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