Más de mil pueblos originarios recibirán apoyos bajo nueva reforma constitucional y vigilancia de Contraloría

FAISPIAM destina 10 por ciento de presupuesto 2025 para proyectos en pueblos Hñähñu, Nahua y Tepehua
En Hidalgo, mil 441 comunidades indígenas —entre hñähñüs, nahuas y tepehuas— recibirán recursos económicos del componente indígena del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAISPIAM).
Esto es resultado de la reforma al Artículo 2 constitucional, que reconoce a los pueblos originarios como sujetos de derecho, con personalidad jurídica y patrimonio propio.
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Los recursos asignados ascienden a más de 673 millones de pesos, que se distribuirán conforme a criterios de rezago y número de habitantes en cada comunidad. Esta cantidad representa el 10% del presupuesto total del FAIS 2025, que antes se destinaba a estados y municipios para combatir la pobreza.

El secretario de Contraloría del estado de Hidalgo, Álvaro Bardales Ramírez, informó que esta dependencia será la encargada de supervisar las obras, vigilando el uso adecuado de los recursos públicos, promoviendo la transparencia, probidad y el cumplimiento de las normas en áreas como obra pública, adquisiciones y contratación de personal.
Además, el funcionario explicó que los recursos deberán ser ejecutados antes de diciembre de 2025, y que la supervisión también corresponderá al comité de administración y al consejo de vigilancia en cada una de las comunidades beneficiadas.
Artesanos, creadores, promotores culturales, entre otros, han lanzado una protesta contra diversas instancias de los tres órdenes de gobierno, por la promoción de una muñeca Nxutsi, que no representa a la cultura hñähñü, además de un desconocimiento de ese pueblo originario, así como la intención de mercantilizar con el trabajo de los artesanos.
“Lanzamos una enérgica protesta al intento de blanqueamiento y explotación cultural, que se consolida en una muñeca cuya única intención es un evidente desconocimiento de nuestra cultura”, señalaron los pobladores en un posicionamiento público.
El documento, que es firmado por grupos de artesanos, premios culturales, entre otros, señala que si bien el proyecto pudo surgir con buenas intenciones en un inicio, nuevamente invisibiliza a los verdaderos creadores.

De acuerdo con el escrito, la muñeca es una expresión banal, porque insiste en el blanqueamiento de los pueblos y que fomenta las condiciones de opresión de los pueblos indígenas, que separa, señala, sin igualdad ni la equidad.
Pidieron al gobierno de Hidalgo, que si bien es importante el apoyo que se brinda a los empresarios y a los pueblos originarios, estos deben ser dirigidos cada uno en su contexto. “Cada uno debe ser valorado y ejecutado, con conocimiento de causa y evitando a cabalidad daños materiales e inmateriales de todos los hidalguenses”.
Nxutsi es una muñeca de trapo, con bordados de la cultura hñähñü, elaborados por artesanas de Chilcuautla, Cardonal e Ixmiquilpan, pero cuya creación y mercantilización está a nombre de la empresaria Alejandra Leal, a quien pertenecen los derechos intelectuales y materiales.
Los pobladores señalan que no se identifican con la muñeca, la cual se comercializa como originaria del Mezquital.