El Puente de las Ánimas en Tepeji del Río esconde una de las leyendas más oscuras y aterradoras de la región, que se remonta a su construcción entre los siglos XVII y XVIII, época de auge para las obras del Camino Real Tierra Adentro. Este puente, de tres arcos sólidos y aún en perfecto estado, fue edificado con arena local, cantera, cal y baba de nopal, materiales que han resistido a lo largo de los siglos y soportan el peso de vehículos modernos, impensables en su tiempo.
Pero la historia del Puente de las Ánimas y otros como el de La Cañada y San Francisco, no siempre fue de fortaleza. Según cuentan, una versión anterior de estas estructuras fue destruida por las fuertes corrientes, y en la desesperación por levantar puentes más resistentes, se recurrió a una práctica macabra heredada de Europa: enterrar personas vivas en los cimientos para que “reforzaran” las construcciones.
Hoy, quienes se atreven a pasar por el Puente de las Ánimas a las 3 de la madrugada aseguran escuchar lamentos que surgen de las profundidades del puente, clamores de aquellas almas que fueron sepultadas hace siglos y que, aún atrapadas, parecen suplicar por su liberación, atormentando el lugar con su presencia espectral desde tiempos inmemoriales.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH