La Auditoría Superior de la Federación puso la lupa sobre Tepehuacán y otros tres municipios debido al uso indebido de 31.1 millones de pesos del FAIS
Durante más de 50 años, en Tepehuacán de Guerrero el poder ha estado en manos de la familia Austria. Desde Francisco Austria hasta Juan Viggiano Austria, este linaje ha dominado el panorama político municipal. Sin embargo, en los últimos años, el cacicazgo ha mostrado signos de agotamiento y se ha visto marcado por señalamientos de corrupción, obras inconclusas y descontento social.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) puso la lupa sobre Tepehuacán y otros tres municipios debido al uso indebido de 31.1 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), recursos destinados a combatir la pobreza.
Te puede interesar: Con déficit de policías, 5 municipios de la Sierra Alta de Hidalgo
En el caso de Tepehuacán, bajo la administración de José Juan Viggiano Austria, la ASF identificó pagos por trabajos no ejecutados, obras inconclusas y falta de documentación que justifique el gasto público.
El cacicazgo en Tepehuacán está vinculado con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que por más de 80 años dominó la política en la Sierra Alta de Hidalgo. De acuerdo con habitantes del municipio, durante más de siete décadas, los candidatos del PRI que llegaron al poder fueron empleados o personas cercanas a la familia Austria.

“La gente votaba por el PRI no porque estuviera convencida, sino porque sabíamos que de cualquier manera ellos iban a ganar. Había miedo, y también una red de favores que hacía difícil oponerse”, comenta un vecino que prefiere mantenerse en el anonimato.
No obstante, el dominio del cacicazgo en Tepehuacán se ha visto afectado por el desgaste del sistema político tradicional, la fiscalización del uso de los recursos públicos y un cambio en la mentalidad de los ciudadanos.
Uno de los puntos más críticos en la gestión de José Juan Viggiano Austria ha sido la falta de transparencia en cuanto a obra pública. Entre las irregularidades detectadas por la ASF se encuentran pagos realizados por trabajos que no fueron ejecutados, obras inconclusas que debieron estar terminadas hace años y falta de documentación que acredite el gasto de los recursos públicos.
El desvío de fondos no solo ha afectado a las finanzas municipales, sino que ha impactado directamente a la población. Calles sin pavimentar, escuelas sin mantenimiento y problemas en el suministro de agua potable son parte del saldo que deja la mala administración de los recursos.
A pesar de los señalamientos y del descontento social, la transición de gobierno en Tepehuacán no ha significado un cambio real en las estructuras de poder. Aunque el cacicazgo de los Austria parece estar en declive, la incertidumbre sobre el futuro político del municipio sigue latente.

“Muchos creen que el PRI perdió fuerza, pero la verdad es que siguen teniendo el control en otras formas. La diferencia es que ahora hay más vigilancia y la gente ya no se queda callada”, explicó un exfuncionario municipal.
El caso de Tepehuacán es un reflejo de un fenómeno que ocurre tanto en Hidalgo como en muchas otras regiones de México.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH