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Revolución estableció la modernidad en México


A 105 años de su inicio, la Revolución Mexicana debe ser recordada como una lucha del pueblo por liberarse de un régimen opresivo y de una dictadura de más de 30 años, que había construido una sociedad inequitativa y en la que no habían las libertades de las que hoy gozan los mexicanos, aseguró el doctor en historia Felipe Ávila Espinosa.

En entrevista con Notimex, señaló que este conflicto armado, que inició el 20 de noviembre de 1910, cambió al país de manera sustancial en lo político, económico, social y cultural. “Se puede decir que la Revolución fue un parteaguas, hay un México antes y un México después.
“Logró acabar con un régimen oligárquico, con una dictadura represiva; logró instaurar lo moderno, democrático, un país donde a lo largo de estos años se ha estado trabajando en establecer una sociedad más equitativa e igualitaria”, explicó.
De acuerdo con el especialista del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), gracias a esta lucha armada, comunidades campesinas recuperaron sus tierras, pues en los últimos años del gobierno de Porfirio Díaz los propietarios se convertían en trabajadores asalariados.
Además, las condiciones laborales para los empleados de diferentes sectores eran deplorables, con jornadas de 12 o hasta 16 horas, sin descansos, y sin ninguna prestación social o de salud.
“No existían las prestaciones que ahora tenemos, de una jornada de ocho horas, donde no se permite el trabajo nocturno, donde no hay una sola empresa que no dé un día de descanso con prestaciones laborales (…) Además de otros derechos con los que gozamos actualmente; como el derecho de huelga o sindicalización”, enumeró el historiador .
El sector educativo también se vio beneficiado con la Revolución: antes del conflicto armando, 83 por ciento de la sociedad era analfabeta, mientras que cien años después poco más del 98 por ciento ya sabe leer y escribir.
Alcanzar estos logros le valieron a México miles de muertos en el campo de batalla, que sumados con aquellos que fenecieron a causa de hambre y por la grave epidemia de influencia que asechó al país, redujeron de 15 millones a 14 millones de personas la población. “Creo que la mortandad, los sacrificios que costaron valieron la pena; ese esfuerzo es el que se tiene que valorar y desde luego eso lo podemos ver y apreciar en los grandes personajes como Madero, Zapata, Carranza, Obregón y muchos otros no tan famosos, que cuando uno conoce su vida, sus historias, aprende a valorar su esfuerzo que fue extraordinario para construir este país”, expresó.
Ávila Espinosa, titular de la Dirección General Adjunta de Servicios Históricos del INEHRM, aclaró que la Revolución es el punto de partida de la sociedad actual.

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