El episodio no sorprendió del todo, pues en la conferencia previa al partido, Esteban Solari ya había anticipado un duelo intenso entre dos entrenadores “pasionales
La pasión volvió a desbordar las bancas de Pachuca y Pumas en el estadio Hidalgo, donde los técnicos nuevamente protagonizaron un conato de bronca que encendió aún más un partido ya cargado de tensión.
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Corría el minuto 70 cuando Esteban Solari reclamaba de manera efusiva al árbitro una falta sobre Robert Kenedy. En medio de la protesta, el estratega de Pachuca se acercó hasta la zona técnica de Efraín Juárez, situación que no fue bien tomada por el entrenador auriazul.
Juárez reaccionó de inmediato y empujó al Tano, aparentemente molesto por sentir invadido su espacio. El contacto desató rápidamente los ánimos y provocó que ambas bancas se vaciaran entre empujones, reclamos e insultos.
Integrantes de los cuerpos técnicos y jugadores suplentes de Pachuca y Pumas intervinieron para separar a los entrenadores y evitar que la situación escalara a mayores. Durante varios segundos, el ambiente en el Hidalgo se calentó tanto dentro como fuera de la cancha.
Incluso antes de la bronca, Solari ya había tenido un par de acercamientos a la zona técnica universitaria durante el encuentro, situación que fue aumentando la tensión entre ambos estrategas.
El episodio no sorprendió del todo, pues en la conferencia previa al partido, Esteban Solari ya había anticipado un duelo intenso entre dos entrenadores “pasionales”, reconociendo que la rivalidad deportiva podía provocar fricciones.
Además, el antecedente inmediato entre ambos técnicos tampoco ayudaba. Hace apenas unas semanas, Pachuca y Pumas ya habían vivido momentos de tensión en otro partido marcado por la intensidad y los reclamos constantes desde las bancas.
Alejandro Velázquez I Pachuca