El juego amistoso entre México y Portugal de este sábado, en el estadio que abrirá el Mundial de Norteamérica el 11 de junio, fue propicio para que madres de desaparecidos, colectivos contra la gentrificación, promotores de la marihuana legal y animalistas se congregaran con carteles y pancartas en las avenidas aledañas al Azteca.
Protestas por desaparecidos
Brenda Valenzuela, ama de casa de 43 años, protestó frente al estadio con una gran pancarta con la foto de su hijo Carlos Galván, desaparecido el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, estado de Sinaloa (noroeste).
“Elijo presentarme el día de hoy aquí puesto que es un evento que tiene muchísima convocatoria, muchísima visibilidad”, dijo Valenzuela, quien consideró “inaceptable” organizar un evento deportivo mundial mientras miles de madres viven la tragedia de la desaparición sus hijos.
Otro grupo de unas 30 madres de desaparecidos en la sureña zona del Ajusco, cercana al estadio, llegó con carteles en español, inglés y portugués y consignas como “¡México, campeón en desaparición!” o “Que no se juegue con nuestro dolor”.
El colectivo, custodiado por unos 50 policías a caballo y varios más a pie, denunció que casi 300 personas han desaparecido a unos 15 kilómetros del Azteca, y lo comparó con el caso del estadio Akron, sede mundialista de Guadalajara (oeste), en cuya zona aledaña se han hallado fosas clandestinas.














