El Grupo Pachuca devolvió a un equipo a la máxima categoría, pero también repitió errores en la planeación deportiva que terminaron por condenarlo rápidamente al descenso
Grupo Pachuca pasó de la gloria al fracaso en apenas una temporada en España, luego de consumarse este fin de semana el descenso del Real Oviedo en la jornada 35 de LaLiga 2025-2026, repitiendo un escenario que el propio corporativo ya había vivido hace casi 30 años con los Tuzos.
Te puede interesar: Esto cuestan los boletos para la semifinal entre Tuzos y Pumas
La historia guarda similitudes inevitables, pues en ambos casos, el Grupo Pachuca devolvió a un equipo a la máxima categoría, pero también repitió errores en la planeación deportiva que terminaron por condenarlo rápidamente al descenso.
El Real Oviedo volvió a primera división apenas el año pasado, poniendo fin a una espera de 24 años; sin embargo, el proyecto nunca logró consolidarse en LaLiga y terminó perdiendo la categoría a falta de tres jornadas.
El cuadro asturiano selló matemáticamente su descenso después del empate entre Girona y Rayo Vallecano, resultado que dejó sin posibilidades al equipo dirigido por Guillermo Almada, quien tampoco pudo rescatar a un plantel limitado y armado con pocos ajustes para competir en primera división.

La situación recuerda inevitablemente lo ocurrido con el Pachuca en la temporada 1995-1996, cuando los Tuzos regresaron al máximo circuito y la propia directiva reconoció tiempo después que uno de los errores fue confiar en que el mismo plantel podría sostenerse en la categoría sin reforzarse a profundidad.
Aquella apuesta terminó costándole caro al club hidalguense, que descendió en el Invierno 1997, convirtiéndose en el primer equipo que perdía la categoría dentro de los torneos cortos.
Ahora, el Grupo Pachuca volvió a repetir una fórmula similar en España. El Real Oviedo reforzó poco su plantilla y apostó por movimientos discretos, incluso llevando futbolistas ligados al propio corporativo.
Entre ellos apareció Salomón Rondón, de 36 años, como uno de los fichajes estelares, además de Nicolás Fonseca, procedente del León, aunque ninguno logró cambiar el rumbo de una campaña marcada por la irregularidad.
El Real Oviedo terminó la temporada hundido en la parte baja de la clasificación, con constantes cambios de entrenador y sin encontrar estabilidad futbolística en su regreso a Primera División.
Ni siquiera Guillermo Almada, uno de los técnicos más sólidos del Grupo Pachuca en los últimos años, pudo evitar que el proyecto español terminara consumando un descenso que revive viejos fantasmas dentro del corporativo hidalguense.
Alejandro Velázquez