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Pasa Pep Guardiola del engaño al enamoramiento


Pep Guardiola es un enamorado de México.

Quien es considerado uno de los mejores técnicos en la historia del futbol tuvo un efímero paso en los Dorados de Sinaloa, donde dejó gestos de humildad.

“Qué bien se juega al futbol en México, qué amor al juego hay, qué amor a la vida hay, qué bien se come, cómo es la gente teniendo tan poco”, contó Guardiola en España.

 

AQUÍ ESTÁ RE BONITO
“(Juan Manuel) Lillo me dijo: ‘Seba, tienes que ayudarme a terminar de convencerlo (a Pep) de que venga’ (a Dorados). Nosotros entrenábamos en un balneario. Nuestro vestuario eran quinchos de paja con sillitas de plástico al aire libre. Tenías que salir con toallas porque había familias con chicos afuera. Yo a Pep le dije que en la ciudad había playa, que el estadio era muy lindo y el grupo era muy bueno. Me preguntaba siempre por las instalaciones, pero yo le repetía lo mismo, ya no sabía que decirle”, recordó Sebastián Abreu.

NI TU PADRE LO VIO
“Un día empezó una pequeña discusión donde el Loco Abreu le decía a Pep Guardiola que los españoles eran unos ‘pecho frío’ y ‘muertos’, porque no habían ganado absolutamente nada con la Selección. Que no eran como Uruguay, que había ganado dos Copas del Mundo. Guardiola se quedaba callado, pero el Loco seguía buscándole pelea con ese tipo de barbaridades, hasta que Pep le contestó: ‘Mira, Loco: ni tus padres vieron ese Mundial (1930 y 1950)”, recordó el exjugador colombiano Andrés Orozco.

COMO LOS NOVIOS
Pep Guardiola dedicó una de sus columnas de El País a Ricardo La Volpe, cuando éste dirigía al Tri.
“Para Ricardo La Volpe, empezar jugando es pasarse la pelota entre los defensas, sin mucha intención, para pasar la pelota algunas veces y lanzarla, la mayoría de las veces. Pero La Volpe obliga a otra cosa. Obliga a salir jugando, que no es otra cosa que jugadores y pelota avancen juntos, al mismo tiempo. Si lo hace uno solo no hay premio, no vale. Han de hacerlo juntos. Como lo hacen los novios cuando salen juntos”, escribió.

DADIVOSO Y ESTUDIOSO
“Era muy dadivoso. Recuerdo que me daba sobres con dinero para que los repartiera a la gente del club que también lo ayudaban. A un mesero le dio 500 pesos y él le respondió que con ese dinero lo iría a ver jugar. Pep volteó con Juan Manuel Lillo por que no entendía y yo intervengo para explicarle”, contó Eliseo Martínez, quien era auxiliar administrativo de Dorados, “era muy estudioso, le gustaba mucho leer. Se la pasaba viendo futbol con (el entrenador Juan Manuel) Lillo, leían revistas, periódicos y platicaban del mundo del futbol”.

HASTA LA COCINA
“Pep siempre vivió en la habitación de un hotel bonito aquí en Culiacán y cuando vino por primera vez le gustó mucho la comida. Venía tres o cuatro veces por semana. Y cuando venían también los jugadores chavitos como (Bernardo) Sainz y otros chamaquitos, Pep siempre me decía: ‘cobrame por ellos’. Él les pagaba. Aquí llegaba sólo y cuando terminaba se paraba y quería llevar su plato (por educación) hasta adentro (a la cocina). Eso no lo hacemos ni nosotros (ríe)”, recordó el dueño de La Cocinita del Medio, en Culiacán.

Citlalli Medina
Agencia Reforma

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