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La CopaTuzos

Paquete pesado para canteranos tuzos

Pocos son los delanteros surgidos del Pachuca que se han consolidado en la Liga MX


El Club Pachuca, que cuenta con una de las fuerzas básicas y proyecto de formación más importantes del futbol mexicano, no ha podido consolidar en primera división a un centro delantero “matón”.

En poco más de dos décadas, la institución ha probado a cerca de 14 atacantes surgidos de sus inferiores, de los cuales solo un par ha dejado buenos dividendos, el resto estuvo en la Bella Airosa sin pena ni gloria, mientras que otros tres aún tienen la esperanza de repuntar.

En el Verano 2000, Javier Aguirre le dio la oportunidad a dos jovencitos: Jorge Orozco y Sergio Santana. El primero jugó 27 encuentros en cinco torneos y posteriormente se fue al Celaya sin haberse estrenado como goleador con los Tuzos.

El caso de la Gacela es distinto, pues aunque también tuvo la presión de un sector del público que se metía con él en algunos partidos, hasta el momento es el mejor referente a la ofensiva surgido de la cantera.

Durante los cinco años que jugó con los hidalguenses, marcó 44 goles en Liga MX; además, fue parte de los títulos de liga del Invierno 2001 y Apertura 2003, así como de la primera Concachampions, en 2002.

Enrique Badillo también tuvo su oportunidad en 2002, pero apenas disputó escasos 11 cotejos sin festejar un solo tanto.

Para 2004, parecía que la institución descubría un “diamante en bruto” con Luis Landín, atacante sensación del futbol mexicano en ese entonces, que sorprendió con sus 19 dianas en seis torneos que defendió la casaca blanquiazul.  El Ángel del Gol solo estuvo hasta el Clausura 2007, cuando fue traspasado al Morelia.

En 2006, apareció el atacante menos productivo surgido del club: Hernán Fernández, quien solo sumó sus únicos seis minutos en primera división el día de su debut, en el Clausura 2006, en encuentro ante Tecos. Ese mismo año apareció Edy Brambila, quien disputó 77 encuentros con los Tuzos, con un saldo de tres goles.

Para 2007 apareció Víctor Mañón, atacante cuyo único legado es el de ser el futbolista más joven en debutar en la Liga MX, con 15 años, siete meses y dos días. El Gato, como se le conoce en el balompié azteca, apenas disputó 18 encuentros y marcó tres dianas.

Después vinieron Steven Almeida y Raúl Meráz, quienes colaboraron solo con un y dos tantos, respectivamente en 2011 y 2012, mientras que en 2015 debutó Guillermo Martí-nez, con solo cinco duelos en el primer equipo y
cero anotaciones.

En 2015 también apareció Juan José Calero, hijo del Cóndor, quien siempre mostró enjundia y garra con los blanquiazules. Juanjo solo tuvo oportunidad en 17 encuentros y apuntó en su cuenta un doblete ante Pumas.

Roberto de la Rosa hizo su debut en 2017, después de haber mostrado sus dotes goleadores en las divisiones Sub 17 y Sub 20.

Su paso en el máximo circuito ha sido complicado, pues se estrenó hasta casi más de dos años después de su presentación, con dos goles ante Pumas.

A partir del Guard1anes 2020 recibió la confianza de directiva y cuerpo técnico de ser el nuevo referente en el ataque tras la partida del goleador histórico del club, Franco Jara; incluso, le dieron el dorsal 9 para reafirmar su compromiso.

El semestre pasado apenas marcó dos tantos, uno de penal en la penúltima fecha de la fase regular y otro más en el choque de reclasificación.

Sus constantes fallas y el errar una pena máxima en el pasado encuentro ante Chivas lo han puesto en el ojo del huracán, con varios aficionados arremetiendo contra él en redes sociales.

Actualmente, la directiva y cuerpo técnico confían en dos prospectos que apenas suman sus primeros minutos en el primer equipo: Bryan González y Eduardo Mustre, quienes aspiran a romper esta tendencia negativa.

Alejandro Velázquez I Pachuca

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