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La importancia del casting


Francisco Javier González I Agencia Reforma

No llega a ser un clásico, pero sí es uno de los partidos más atractivos del calendario.

El Tigres-America del sábado tiene ingredientes exquisitos: sus enfrentamientos recientes en Finales por el título, el poder y riqueza de sus planteles en un rango de élite, y la presencia de dos goleadores franceses que le dan categoría y dimensión a la Liga.

Andre-Pierre Gignac llegó, vio y convenció.

En poco tiempo se ha convertido en uno de los goleadores históricos de Tigres, y su admirado juego y capacidad realizadora venden boletos para verlo en la cancha.

Méndez va llegando y tendrá tiempo para demostrar. Pero el gol que le anotó a Lobos BUAP con ese sello europeo de remates de primera intención y la manera en que se empieza a entender con sus compañeros, le hacen saber además, inteligente y colectivo.

No sabemos si el americanista iniciará o volverá a entrar de cambio si el partido se presta, pero fue traído como solución y poco a poco lo será para un equipo cuyo técnico promete hacer espectacular.

Miguel Herrera se enfrenta a ese problema que desea cualquier entrenador: administrar la riqueza que de medio campo hacia adelante tiene en las manos. Algo que Ferretti practica desde hace un buen tiempo.

El duelo es como una de esas películas que llaman al espectador por el casting. A veces no sabemos ni de qué se trata la cinta, pero el elenco nos hace formarnos en la taquilla por la calidad de sus integrantes.

Para ambos será una buena prueba y para la Liga MX, un motivo de celebración por la calidad que los dos clubes aportan al circuito.

Con ganas de presenciarlo, el resplandor de la cartelera contrasta con la mala idea de algunos equipos de cancelar el descenso.

El posible aniquilamiento de los participantes en la segunda Liga, el conformismo hasta involuntario en el que caerían los ya establecidos seguros de que no hay vacío en el que caer y el desánimo de los que serían impedidos a progresar, sería un retraso severo para la competitividad, la formación de jugadores y el fomento del propio futbol en numerosas plazas.

Deberán pensarlo bien y hacerlo con estrategia.

No necesita México dar pasos hacia atrás.

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