El combinado iraquí debe enfrentarse a Surinam o a Bolivia el 31 de marzo, en Monterrey
“Si el partido se mantiene en México tenemos las dificultades para salir de Bagdad”, afirmó el DT australiano a la CNN.
“Alrededor del 60% de mis jugadores juega en Irak, todo mi cuerpo técnico vive en Irak, todo mi personal médico vive en Catar y en este momento estamos teniendo problemas para conseguir las visas mexicanas”, agregó.

“Surinam siempre podría jugar contra Bolivia si nosotros no podemos llegar, y siempre podríamos enfrentarnos al ganador justo antes del Mundial”, explicó. “El ganador se queda y juega el Mundial y el perdedor se va a casa”.
AFP