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Columnas deportivasLa Copa

El pobre es pobre


Mientras equipos como Monterrey y Tigres marcan la pauta reforzando cada torneo a sus ya de por sí temibles plantillas, a los pobres de la Liga MX no les queda de otra que vender lo poco que tienen para seguir compitiendo en el mercado.
Me refiero en específico a casos como el del Puebla, que tiene toda la intención de desprenderse de una de sus pocas joyas. Me refiero al goleador canadiense Lucas Cavallini.
El futbolista ha hecho mucho en un club tan modesto, nada menos que 24 goles en liga durante los dos años que ha defendido la causa camotera.
Por ahí se escucha que el nuevo hermano del Puebla, el Atlas, quiere llevarse al futbolista, pero por el momento eso no pasa de ser un rumor más.
Lo que sí es un hecho es que la Franja quiere vender al futbolista, todo por esa necesidad de capitalizarse que no tienen otros equipos, los que marcan la pauta.
Por cierto, ése Atlas parece que ahora sí se reforzará… o al menos, mejor.

No todo es Kuri
La debacle de la plaza futbolera de Veracruz no tiene solo a Fidel Kuri Grajales como el gran villano de la historia, aunque ustedes no me lo crean.
Fíjense que mi Judas Tiburón me contó varias cosas que yo mismo no le creía hasta que mis ojos no me engañaron.
Más allá del paupérrimo nivel que mostraron los escualos durante el Clausura 2019, en el que terminaron por perder la categoría, la verdad es que el Luis Pirata Fuente es un estadio que está que se cae.
El inmueble, que pertenece al gobierno de Veracruz, luce abandonado, descuidado y eso que apenas hace unos días todavía hubo partido de primera división.
Para empezar, la cancha está sumamente dañada y literal se ve que aguantó lo último, por lo que si el conjunto jarocho decide continuar en el máximo circuito, deberán meterle mano.
Esa misma mano que deberán darle a las fachadas del inmueble, que luce sin pintura y manchado por efectos propios de la humedad y el clima que existe en el Puerto.
Pero no sólo eso, el mismo palco de prensa del estadio es un auténtico fiasco.
Resulta que las ventanas del palco, que de por sí es pequeño, se empañan porque ya no funciona correctamente el aire acondicionado del lugar, ese cuyo aparato gotea en el lugar, casi como si fuera una gruta.
Además, las televisiones ya no emiten el partido que porque, según mi Judas Tiburón, no han pagado el Sky. Pero bueno, ni Sky, ni cable ni nada.
Eso sin contar que los vestidores quedaron dañados desde que hubo un incendio en uno de ellos hace algún tiempo.
Total, mal dueño, mal equipo, malos jugadores, mala cancha, mal estadio, malos vestidores, mal palco de prensa, mal televisores…
¿Y aún sí puede jugar en la Liga MX?
PD: El peor equipo de la historia.

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