El combate se celebrará en el Allegiant Stadium con capacidad para 65 mil personas

Canelo Álvarez y Terence Crawford se encararon tras dar el peso exacto en la ceremonia del viernes. Foto: AFP
Alentado por más de 10 mil aficionados, el boxeador mexicano Saúl Canelo Álvarez se retó ayer, por última vez, con el estadunidense Terence Crawford a 24 horas de su esperado combate en Las Vegas.
Álvarez y Crawford, dos de los mejores púgiles de su generación, cumplieron con la báscula en una ceremonia de pesaje abierta al público en el T-Mobile Arena de la capital del juego.
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Ambos dieron un peso de 167,5 libras (75,9 kg), el mismo que habían marcado en la mañana en el pesaje oficial.
Al bajar de la báscula el mexicano y el estadounidense, de 35 y 37 años respectivamente, se encararon durante unos segundos separados por el influyente promotor Dana White, involucrado por primera vez en una cartelera de boxeo.
El T-Mobile Arena, con capacidad para unos 20 mil espectadores, suele ser el escenario de las peleas de Canelo Álvarez, pero se quedó pequeña para la del sábado, que fue trasladada al Allegiant Stadium (65 mil asientos), hogar del equipo Las Vegas Raiders de la NFL.
En la ceremonia del viernes, de alrededor de media hora, también pasaron por la báscula el resto de protagonistas de la cartelera, incluido el guatemalteco Lester Martínez, que se medirá con el francés Christian Mbilli en el peso supermediano.
El evento culminó meses de intensa promoción de la cartelera por parte de Canelo Álvarez, Crawford y el propio White, patrón de la UFC, quien dice tener el visto bueno de su amigo, el presidente estadounidense Donald Trump, para celebrar una velada de artes marciales mixtas en la Casa Blanca en 2026.
En la pelea de Las Vegas, que será retransmitida en vivo por Netflix, Canelo Álvarez pondrá en juego sus cuatro cinturones de campeón indiscutido del peso supermediano (168 libras – 76,2 kg).
“Me he preparado para todo. Volví a las bases, tuve que poner todo en esta pelea”, aseguró el púgil de Guadalajara entre vítores de sus seguidores, enfundados en banderas mexicanas y camisetas y gorras del ídolo mexicano.
Crawford, imbatido en 41 combates disputados, dio el peso más alto de su carrera para una pelea en la que tuvo que subir dos divisiones para poder enfrentarse a Álvarez, la gran máquina de facturar del boxeo actual.
“Me siento muy bien, no puedo esperar a mañana (sábado)”, aseguró el peleador de Omaha (Nebraska) entre abucheos desde las gradas.
A la salida de la arena, entre los aficionados imperaba la creencia de que Canelo Álvarez sacará adelante la pelea pese al calibre de su rival.
Crawford es uno de los mejores boxeadores libra por libra de los últimos años pero debe demostrar su capacidad de encaje frente a un rival más potente físicamente.
“Va a estar reñida, se decidirá por detalles porque a Crawford se le ve confiado”, dijo a la AFP Alberto Medina, quien viajó con su familia desde Ensenada (Baja California).
Para el aficionado mexicano, los casi cuatro años que lleva Canelo Álvarez sin lograr un triunfo por la vía del nocáut no son un síntoma de que haya comenzado su declive.
“No es un noqueador, no golpea tan duro, tiene su propio estilo. Es más técnico y sabe ganar peleas por su experiencia”, señaló.
“Creo que va a ganar Crawford, por sus mayores habilidades”, rebatió el mexicano-estadounidense Mateo Díaz, un amante del boxeo de Boise (Idaho).
“Si en los primeros asaltos se ve que puede aguantar la pegada de Canelo, llegará al final del combate y ganará por decisión”, auguró Díaz, que trabaja en la construcción pero ya probó fortuna en el boxeo en un primer combate profesional.

Como en años anteriores, la pelea de Canelo Álvarez se programó en el marco del fin de semana de festejos por la independencia de México.
El jueves, el propio boxeador dijo estar orgulloso de representar a su país “más en momentos más difíciles”, en referencia a la situación que viven comunidades mexicanas en Estados Unidos desde el inicio de las redadas antimigrantes ordenadas por el presidente Trump.
Ver a un boxeador mexicano ganar en Estados Unidos “podría ayudar a la gente latina a tener una distracción”, pero “es un tema mucho más profundo”, señaló Díaz, que también duda de si una derrota impactaría en el legado de Canelo Álvarez.
“Canelo ya ha hecho suficiente, su nombre está arriba”, afirmó. “Sólo tiene que dar una buena pelea para nosotros”.
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