La posible llegada de Juan José Calero habría sido el punto de ruptura entre Efraín Juárez y la directiva universitaria
La historia reciente de Pumas sumó un nuevo capítulo de tensión interna con la salida de Efraín Juárez, un desenlace que, de acuerdo con distintas versiones, tuvo varios frentes de conflicto, pero uno en particular habría marcado el punto de no retorno: la posible contratación de Juan José Calero.
El delantero, hijo del histórico guardameta del Pachuca, Miguel Cóndor Calero, apareció en el radar del Club Universidad como un refuerzo para el siguiente ciclo. Sin embargo, la noticia no habría sido del conocimiento previo del cuerpo técnico encabezado por Juárez, lo que generó un choque inmediato con la directiva.
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Fuentes cercanas al club señalan que el estratega rechazó la incorporación del atacante de 27 años, quien ha pasado por equipos como Zacatecas, León, Pachuca, Sporting FC y Gil Vicente, además de su paso por la Liga de Expansión.
La postura del entrenador se habría basado en la idea de mantener coherencia con el proyecto deportivo, especialmente en el uso de fuerzas básicas, uno de los discursos centrales del club.
La discusión escaló al cuestionarse la lógica de fichar a un jugador que, según el entorno del cuerpo técnico, no había logrado consolidarse en ningún equipo.
“Si la idea es apostar por jóvenes del club, ¿por qué traer a un futbolista que no ha terminado de explotar?”, habría sido una de las reflexiones internas.

A este escenario se sumó otro punto de fricción: la portería. De acuerdo con versiones internas, la directiva de Pumas también contemplaba movimientos importantes en esa posición, incluyendo la posible salida de Keylor Navas para abrir paso al joven Pablo Lara. Sin embargo, esta decisión tampoco convencía al cuerpo técnico, que buscaba la continuidad del arquero costarricense.
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El choque de visiones entre proyecto deportivo y decisiones institucionales habría provocado un desgaste progresivo. Incluso, jugadores consultados señalan que la relación entre el plantel y la dirigencia encabezada por Antonio Sancho ya mostraba signos de tensión en la convivencia diaria.
Finalmente, la ruptura fue total. Juárez decidió rescindir el contrato que lo vinculaba con Pumas por seis meses más, dejando al club nuevamente en un escenario de incertidumbre y reconstrucción.
Por ahora, la situación de Juan José Calero dentro del club no ha sido confirmada oficialmente, pero su nombre ya quedó ligado a uno de los episodios más tensos recientes en Ciudad Universitaria.
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