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La CopaRusia 2018

Buscan arruinarle fiesta al anfitrión


Nunca había llegado tan lejos y lo hace en casa: una Rusia impulsada por una multitud ilusionada tratará de alargar el sábado su sueño mundial ante la talentosa Croacia de Luka Modric, que llega a Sochi consciente de su potencial para superar a sus ídolos de 1998.

Es ahora o nunca para ambos en la batalla del Mar Negro. De un lado, la nación más extensa del mundo, con más de 142 millones de personas y una retomada pasión por el futbol, que inundará el estadio Olímpico animada por la excitación de la fiesta en casa y el inesperado éxito de su selección.

Del otro, un pequeño país de poco más de cuatro millones de habitantes, pero con talento de sobra. Así lo prueba que 16 de sus futbolistas militen en las cinco mejores ligas europeas -como el brillante Modric en Real Madrid, Ivan Rakitic en Barsa o Mario Mandzukic en Juventus-, y que lleguen avalados por viejas glorias como Davor Suker, héroe del tercer puesto logrado en 1998 y ahora presidente de la federación.

La mayoría en este grupo que dirige Zlatko Dalic eran muy pequeños entonces, pero ninguno ha olvidado la emoción de aquel Mundial en el que pusieron contra las cuerdas a la selecció de Francia.

Aunque ellos sienten que todavía pueden llegar más lejos. “Respetamos a la generación del 98. Son el equipo croata más exitoso hasta ahora, pusieron el nivel tan alto que nadie pudo superarlo en 20 años”, afirmó el central del Liverpool Dejan Lovren.

“Sin embargo, el equipo de ahora es muy bueno y tenemos la oportunidad de mejorarlo”, añadió.

Para ello se apoyan en sus grandes actuaciones en la fase de grupos, especialmente en la contundente goleada a la Argentina de Leo Messi, que les disparó en las apuestas (3-0).

Mucho más complicado fue el parejo duelo de octavos contra una correosa Dinamarca, que acabó decidiéndose en los penales, con un enorme Subasic al rescate. Tampoco fue la mejor noche para Modric, que falló un lanzamiento que podría haber anticipado la clasificación durante la prórroga, aunque se redimió después en la tanda.

Pero, pese al bache, nadie duda de quién es el alma de esta nueva generación dorada.

Rosa Sulleiro I AFP

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