El equipo quedó atrapado en el fondo de la tabla y depende de combinaciones imposibles
En la Liga ABE está a punto de servirse uno de los mayores banquetes de barbacoa hidalguense, con unos Borregos del Tec Hidalgo hundidos en el hoyo y virtualmente descendidos de la División I del certamen, lo que marca uno de los fracasos más grandes en su historia.
Tras lo ocurrido el fin de semana, el panorama terminó de oscurecerse: dos derrotas más se sumaron a una campaña ya golpeada, dejando al equipo sin margen de error y dependiendo, literalmente, de un milagro que luce lejano, casi imposible, en este cierre de temporada.
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La semana 23 de la campaña 2025-2026 arrancó con un duelo directo por la permanencia ante la UANE, pero ni siquiera en ese escenario límite el Tec Hidalgo logró responder. El rival entendió lo que estaba en juego y terminó por exhibir a unos Borregos sin reacción, imponiéndose con claridad 90-70.
El golpe fue duro, pero lo que vino después terminó por hundir cualquier esperanza. Ya tocados, sin respuesta y con el ánimo por los suelos, los Borregos visitaron Monterrey para enfrentar a la UANL, que no tuvo piedad y confirmó su lugar entre los mejores al aplastarlos 106-79, en una derrota que rozó lo humillante.

Con ese panorama, el Tec Hidalgo quedó reducido a hacer cuentas imposibles, aferrado a combinaciones que no dependen de ellos. Está atrapado en el penúltimo lugar de la clasificación con 40 unidades y con un techo máximo de 42 puntos si logra ganar su último compromiso.
El único equipo al que aún podría aspirar a superar es la UANE, pero incluso ese escenario luce cuesta arriba. El conjunto norteño todavía tiene tres partidos por disputar y, aun perdiéndolos todos, el margen sigue sin favorecer a los hidalguenses.
La diferencia de puntos es otro golpe de realidad: la UANE registra -429, mientras que el Tec Hidalgo arrastra un -547, una distancia de 118 unidades que refleja, sin maquillaje, la dimensión del problema.
Para revertirlo, la UANE tendría que caer en sus tres juegos por más de 30 puntos, un escenario que raya en lo irreal, más aun considerando los rivales que enfrentará en el cierre.
El calendario agrega un tinte aún más incómodo: la UANE visitará a la UANL y a la UP CDMX, y cerrará ante el Tec Santa Fe, dirigido por Sergio Molina, el técnico que alguna vez llevó al Tec Hidalgo a lo más alto y que ahora podría, indirectamente, firmar su descenso o, quizá, salvarlo, haciendo nuevamente más por los Borregos Hidalgo que el actual cuerpo técnico y la directiva.
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