La polémica se hizo presente en uno de los partidos más intensos de la liguilla, pero al final todo quedó en una sanción económica.
El empate 3-3 entre Club América y Pumas UNAM en la ida de los cuartos de final del Clausura 2026 dejó mucho más que goles. Fue un partido lleno de emociones, remontadas y decisiones que encendieron tanto al estadio como a las redes sociales.
Pumas tenía el partido en las manos. Con una ventaja importante, parecía que los universitarios se llevaban medio boleto a semifinales, pero América reaccionó y terminó rescatando el empate en un cierre caótico.
Sin embargo, la conversación cambió rápido. Ya no se hablaba solo del resultado, sino de una jugada puntual que hizo ruido: una posible alineación indebida por parte del conjunto azulcrema.
Fue al minuto 62 cuando se presentó la confusión. En primera instancia, se anunció el ingreso de Thiago Espinosa por Miguel Vázquez, pero segundos después el movimiento cambió y terminó saliendo Sebastián Cáceres.

La desorganización en el cambio, sumada a un posible protocolo médico en revisión, provocó que muchos señalaran irregularidades e incluso pidieran que el partido se definiera en la mesa.
La Federación Mexicana de Futbol, a través de la Comisión Disciplinaria, revisó el caso y fue clara: no hubo alineación indebida.
El organismo explicó que, aunque sí existió un error en el procedimiento arbitral y en la gestión del cambio, no se rompieron las reglas clave del reglamento. Es decir, no hubo jugadores indebidos en cancha ni situaciones que ameritaran perder el partido.
Eso sí, América no salió completamente limpio. El club fue sancionado con una multa económica por un mal manejo en las sustituciones, sin afectar el marcador ni su situación en la serie.
La polémica volvió a aparecer en un partido clave, pero esta vez no cambió el rumbo deportivo. América mantiene el resultado y sigue con vida, mientras que Pumas se queda con la sensación de haber dejado escapar algo más que una ventaja.
En liguilla, los detalles lo son todo… y aunque esta vez no hubo castigo en la mesa, el ruido que dejó la jugada confirma que, cuando América está en la ecuación, la polémica nunca se queda fuera del partido.
AFP