El senador demócrata Chuck Schumer, elegido por el estado de Nueva York, consideró que el organismo rector del futbol mundial, “que se dispone a ganar cerca de 11.000 millones de dólares este verano con el Mundial”, debería “como mínimo asegurarse de que los residentes locales puedan ir al estadio sin que sean desplumados”.
100 millones de dólares
La gobernadora demócrata del estado de Nueva York, Kathy Hochul, también se indignó por el precio “terriblemente alto”, considerando que el evento debía ser “tan accesible y asequible como fuera posible”.
Su homóloga de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, también demócrata, advirtió por su parte que su estado no tiene intención de hacer que los contribuyentes paguen el coste del transporte de los aficionados.
Contactado por la AFP, el organismo gestor del transporte en Nueva Jersey no respondió a la información de The Athletic, asegurando que no se ha tomado aún una decisión definitiva.
Según este medio estadounidense, el coste de puesta en servicio de la red de transporte público durante los ocho partidos en el estadio ascenderá a 48 millones de dólares, debido sobre todo a las necesidades de seguridad.