Víctor Guzmán firmó en tiempo agregado una de las anotaciones más recordadas en finales de Liga MX
Un día como hoy, pero de 2016, los Tuzos silenciaron el estadio BBVA con una de sus tradicionales definiciones “a lo Pachuca”, empatando in extremis la final de vuelta del torneo Clausura y levantando así su sexto título de Liga MX.
El Gigante de Acero vivía una noche pletórica, con unos Rayados dominantes en casa e impulsados por una afición que ya saboreaba el campeonato. Incluso, Monterrey tuvo ventaja numérica en el cierre del encuentro tras la expulsión de Aquivaldo Mosquera, situación que parecía inclinar definitivamente la balanza a favor de los locales.
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Sin embargo, cuando el reloj agonizaba y el drama se apoderaba del inmueble, apareció Víctor Guzmán al 92:43 para conseguir la igualada en la final y darle el campeonato al Pachuca con un global de 2-1.
Los Tuzos llegaron al BBVA con la ventaja mínima de 1-0 conseguida en el partido de ida, gracias al tanto de Franco Jara en el estadio Hidalgo, una renta que incluso pudo ser mayor por lo mostrado en casa.
Aun así, la vuelta se jugó cuesta arriba para los hidalguenses, que se toparon con un rival que dominó prácticamente todo el primer tiempo, generando peligro constante sobre el arco visitante.

El experimentado Óscar Pérez salió en una de esas noches memorables y apareció en momentos clave para mantener con vida al Pachuca. El Conejo respondió con seguridad cada vez que Monterrey encontró espacios y amenazó con ampliar el marcador.
Incluso, Rayados tuvo un tiro penal para abrir el marcador antes de tiempo, pero el colombiano Edwin Cardona mandó la esférica por encima del arco, desperdiciando una oportunidad inmejorable.
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La insistencia regiomontana finalmente rindió frutos al minuto 39, cuando Dorlan Pabón logró vencer al Conejo Pérez para colocar el 1-1 global antes del descanso.
Diego Alonso, entonces técnico del Pachuca, parecía vivir una disyuntiva desde el banquillo: responder para buscar nuevamente la ventaja o resistir “con uñas y dientes” para llevar la definición a tiempos extra o penales.
Víctor Guzmán, quien apenas comenzaba a ganarse minutos importantes con el primer equipo, ingresó de cambio por Erick Gutiérrez al 65’, mientras que José Joaquín Martínez sustituyó a Jonathan Urretaviscaya al 77’.

En una de las pocas jugadas ofensivas que logró construir Pachuca en el complemento, Franco Jara negoció un saque de banda por el sector izquierdo. Emmanuel García fue el encargado de ejecutar, descargando con Rodolfo Pizarro, quien devolvió de primera intención al Manii. El lateral mandó un centro preciso cerca del manchón penal, donde el Pocho apareció puntual para conectar un testarazo que silenció por completo el BBVA.
Tras el saque inicial de Monterrey, el encuentro apenas se reanudó unos segundos antes del pitazo final que decretó el campeonato hidalguense.
Aquel título confirmó a los Tuzos como auténticos Reyes del Norte, pues previamente ya habían arrebatado dos campeonatos ligueros a Tigres y ahora sumaban a Rayados a la lista. Una década después, aquella noche permanece como uno de los capítulos más épicos en la historia reciente del Pachuca.
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