Cemex y Grupo Embotellador PepsiCo ampliaron su convenio para aprovechar agua residual industrial en la producción de concreto y reducir el consumo de agua potable.
Con el objetivo de erradicar el agua potable de su producción de concreto, la empresa Cemex formalizó un acuerdo estratégico con Grupo Embotellador PepsiCo para duplicar la recepción de agua alterna proveniente de sus plantas. Este convenio a nivel nacional estipula el aprovechamiento de líquido residual industrial que no es apto para el consumo humano, lo que permitirá liberar grandes volúmenes de agua dulce para el abastecimiento de las comunidades y reducir el impacto de la escasez hídrica en el país.
El nuevo pacto expandirá el suministro hacia 11 plantas de la embotelladora en la República Mexicana, fortaleciendo una relación que inició originalmente en 2017 en la sede de Iztacalco, Ciudad de México, y que se extendió a Querétaro en 2019. Gracias al uso de estos remanentes de la industria de bebidas en la elaboración de materiales, la compañía ha evitado el consumo de 670,000 metros cúbicos de agua potable, un volumen que equivale a llenar siete veces las instalaciones del Museo Soumaya.

La iniciativa se alinea con el plan de sostenibilidad de la constructora, enfocado en reemplazar los recursos hídricos de primer uso por alternativas como la captación pluvial, efluentes de embotelladoras y aguas de desecho industrial tratadas. Al cierre de 2025, la firma logró que el 67% de sus requerimientos globales provenga de fuentes no potables, consiguiendo que un total de 180 plantas de concreto operen actualmente sin extraer agua de la red pública.
A 120 años de su fundación, la compañía mantiene la transformación de sus procesos operativos mediante esquemas de economía circular. La reserva de agua de alta calidad para el uso comunitario y las actividades agrícolas locales representa el eje central de este esfuerzo, diseñado para generar un impacto social positivo de largo plazo en las zonas donde la empresa mantiene operaciones activas.