El cemento adulterado puede provocar fallas estructurales en construcciones.

Detectan aumento en la venta de cemento adulterado que no cumple con normas de calidad en México
El sector de la construcción en México enfrenta un desafío que pone en riesgo la seguridad de las obras: la proliferación de cemento adulterado. José María Barroso Ramírez, presidente de la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), advirtió que la presencia de este producto apócrifo se encuentra al alza en el mercado nacional, donde es mezclado con materiales de baja calidad para reducir costos de forma ilícita.
Este fenómeno, conocido como “huachicol de cemento“, consiste en rebajar el insumo original con caliza y otros componentes para distribuirlo en canales informales. El líder del sector señaló que la gravedad radica en la falta de estándares técnicos, pues el material no cumple con las normativas oficiales. El uso de este producto compromete la resistencia de las estructuras, lo que puede derivar en grietas o fallos de carga en edificaciones.

Además del riesgo físico, esta práctica representa un golpe a la economía formal y un engaño al consumidor, ya que se comercializa bajo sellos similares a marcas reconocidas. A diferencia del material certificado, el cemento adulterado no ofrece garantías ante vicios ocultos y evade cualquier fiscalización de calidad.
Ante este panorama, la industria y las autoridades buscan reforzar la vigilancia para detectar puntos de venta ilegales. Se recomienda a los constructores en el estado de Hidalgo y el resto del país adquirir insumos únicamente en establecimientos autorizados para garantizar la integridad de la infraestructura. Se estima que la vigilancia se intensificará durante los próximos meses para frenar esta competencia desleal.