El filme de la cineasta, sobre violencia de género, ha atrapado al público con su fotografía, locación y el guion que cuenta una historia que atrapa al público
La cineasta y creadora de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hidalgo, Jennifer Remba, ha logrado posicionar su cortometraje Té de ruda en festivales tanto nacionales como internacionales, destacando por su alto nivel en dirección, guion y fotografía. El cortometraje aborda un tema que ha trascendido generaciones: la violencia contra las mujeres, una problemática que debe ser atendida y erradicada.
En una entrevista para FDS, Remba comentó que la idea del cortometraje surgió a partir de la locación, una hacienda ubicada en Villa de Tezontepec, a donde fue invitada por unos amigos. Después de conocerla, le pareció un lugar propicio para contar una historia.
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Posteriormente, explicó que el corto fue inspirado por lecturas como la novela Balún Canán, de Rosario Castellanos; la obra de Jorge Ibargüengoitia sobre la Revolución, y Bestiario, de Julio Cortázar, además de por sus propias experiencias personales con la violencia de género.

“El proceso creativo fue relativamente largo, ya que se trató de un proyecto de tesis de maestría. No solo fue el cortometraje, sino que forma parte de un proyecto de investigación sobre relaciones de violencia y cómo las mujeres pueden romper y salir de esos ciclos de abuso en las relaciones. También exploré mi relación con una de mis abuelas, preguntándome cómo hubiera sido esta relación de haberla conocido.

“En mi proyecto, titulado Sí, soy un monstruo, exploro la genealogía de cómo las mujeres en la Revolución han sido invisibilizadas y han sufrido violencia durante muchos siglos. También abordo cómo aceptar la oscuridad que se nos impone al aceptar la idea de ‘Yo soy la mala’, ‘Yo soy la que te está lastimando por dejarte’, ‘Yo soy la que te está haciendo daño por señalar las violencias o las formas en que me agredes’.

Este proyecto de investigación inspiró la redacción del guion de la película, que se realizó en las barrancas de Villa de Tezontepec, en Hidalgo, con la participación de muchos hidalguenses”.

Remba asegura que este corto tiene un gran significado para ella. “Trato de narrar una experiencia personal muy particular basada en una relación violenta que viví durante tres años de mi vida. Esta fue mi catarsis y, de alguna forma, me gustaría decir que es una especie de venganza, no violenta, pero sí una manera de mostrar de lo que estoy hecha, esta capacidad de dirigir este tipo de proyectos, y de hablar simbólicamente no solo sobre la violencia, sino sobre lo que ha sucedido a muchas mujeres a lo largo de los años”.

Datos
-Mejor Dirección en Severd Films, en Atlanta, Estados Unidos
-Mención honorífica como Mejor Guion en Feratum
-Mejor Guion en el festival de Ciudad Victoria, Tamaulipas

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Sara Elizondo | Pachuca