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Fin de Semana

Cómo suprimir las preocupaciones


Queridos lectores, hoy escribiré sobre algo con lo que día a día vivimos. ¿Qué te preocupa? ¿En qué piensas durante el día? La vida parece ser un mar agitado y cada ola es un nuevo problema que hay que resolver, pareciera que el significado de la vida es resolver problemas.

Alguna vez lo has pensado y entonces nuestra mente tampoco ayuda mucho, nos preocupamos constantemente por todo, pero créeme que hay una solución y el día de hoy te explicaré cuál es el método que ha resultado beneficioso para eliminar la preocupación y puedas enfrentar y resolver tus problemas con una mente más tranquila.

Lo primero que tienes que saber es que la preocupación es algo opcional, no es algo con lo que tengas que vivir forzosamente, cada que te sientas preocupado, recuerda este artículo y tu mente volverá a la tranquilidad. Muchas veces creemos que la preocupación es necesaria y que para resolver un problema tenemos que recurrir a ella para generar una solución, pero estamos equivocados, la mente puede llegar a una solución sin la necesidad de estar preocupados.

Las preocupaciones ocurren en tres diferentes niveles, pasado, presente y futuro; lo primero que tienes que entender es que necesitas dejar el pasado atrás, está muerto y créeme, nada bueno sale de molestar a los muertos. Si cometiste algún error en el pasado o te hicieron daño, es demasiado tarde, no intentes cambiarlo, el pasado no existe ya, olvídalo y déjalo ir. La vida es ahora y el pasado está hecho de recuerdos, ya no es real. Despídete del pasado, sal de ese cementerio y no regreses más.

Para lidiar con las preocupaciones que actualmente tienes, debes de entender que vienen de la ignorancia y la confusión, esto quiere decir que las preocupaciones van a desaparecer si las iluminas con la luz del conocimiento, practica estos cuatro pasos y verás cómo día a día las preocupaciones van disminuyendo, tomaré como motivo la falta de dinero.

  1. Hazte la siguiente pregunta ¿qué es lo que me preocupa? En este caso la respuesta sería: no tener dinero para pagar las deudas o darle la calidad que quiero a los míos.
  2. Piensa que puedes hacer para resolverlo. Haz una lluvia de ideas sobre las posibles soluciones que puedas realizar, algunas pueden ser: buscar otro trabajo, emprender en un negocio, dar consultorías, aprender un nuevo oficio, aprender a invertir, vender algunas cosas, escribe todo lo que se te ocurra.
  3. Este paso es esencial, una vez que tengas todas las posibles soluciones frente a ti, tienes que tomar una cuidadosa solución: ¿qué camino es el más adecuado para ti en este punto? ¿Qué quieres hacer? Toma una decisión consciente que esté alineada con tu propósito de vida, no permitas que nadie influya sobre la decisión que tomes, al fina es tu vida no la de ellos y si te llegas a equivocar vuelve al paso 2 y elige otro camino.
  4. Este último paso es el más difícil, se acabó la teoría y es tiempo de actuar, cuidado de no quedar atrapado en el mundo de la fantasía, tienes que actuar ahora y empezar a recorrer el camino que elegiste, tus miedos se presentarán en modo de resistencia y vas a querer evitar dar ese primer paso, pero es fundamental que confíes en tu decisión y la empieces a llevar a cabo.

Hasta aquí has leído cómo lidiar con las preocupaciones del pasado y el presente, ahora vamos a enfocarnos con las preocupaciones del futuro, realiza este ejercicio: piensa en lo que más te preocupa en estos momentos, pregúntate qué es lo peor que podría pasar si no resuelvo este problema. Piensa en el peor escenario posible, si todo sale mal, qué pasaría. La clave aquí es realmente imaginar que esto de verdad pasó y aceptar las consecuencias, por más difícil que sea acepta esta realidad, de esta manera le estás indicando a tu mente que lo peor ya pasó, lo único que queda es aceptar los hechos y seguir adelante. Por último, regresa al presente y date cuenta de que tu mente está más tranquila.

Al aceptar el peor escenario posible tu mente está lista para trabajar sin ese miedo, cuando has aceptado lo peor, ya no tienes nada que perder y te puedes enfocar en solucionar el problema sin ahogarte en la preocupación.

Cada vez que te preocupes recuerda lo siguiente, si es en el pasado, ya está muerto; no hay nada de qué preocuparse; si es en el presente, analiza la situación, elige un camino y empieza a caminar; si es en el futuro, acepta el peor escenario posible y actúa sin preocupaciones en mejorar tu situación.

Aun con esto, te seguirás preocupando de vez en cuando, es nuestra naturaleza humana, nuestra mente quiere sentirse estimulada, quiere escapar del presente y prepararse para el futuro, así que es fundamental que aprendas a estar consciente del momento.

Te recomiendo que leas el libro Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar la vida, de Dale Carnegie, un libro que escribió un hombre que vivió durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.

Como siempre, te deseo larga vida, salud y prosperidad.

Hasta la próxima.

Alberto Tristany Zarauza

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