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Fin de Semana

Chinicuiles, parte de la riqueza de Hidalgo


Hidalgo es reconocido por la gran riqueza gastronómica que ofrece a sus habitantes y visitantes; cada rincón del estado tiene su gama de sabores, colores, texturas y olores emblemáticos.

Uno de los grandes representantes de la gastronomía hidalguense y nacional es el chinicuil, plaga que ataca al maguey durante la época de lluvias y que, por lo general, se emplea tradicionalmente en la gastronomía hidalguense.

Estos gusanos de color rojizo y que miden hasta 5 cm de largo son valorados y deseados por muchos paladares alrededor del mundo gracias a su fuerte y rigoroso olor, además de su picor al saborearlo y por fortuna los encontramos en nuestra entidad.

Los chinicuiles, cuyo nombre significa gusano de chile, son recolectados en los meses de agosto y septiembre, y son base importante de la gastronomía de Apan, Almoloya, Mineral de la Reforma, Mineral del Chico, Real del Monte y municipios del Valle del Mezquital, por mencionar algunos.

Estas larvas son extraídas de la raíz del maguey o de las pencas, en las que aparecen unas manchas gomosas, para encontrar la llamada “bola”  de gusanos.

Debido a su escasez, su precio depende de la época de recolección y de la calidad del producto; por ejemplo, el litro de chinicuiles va desde los mil a los dos mil pesos; dependiendo del lugar donde se adquieran, también se pueden comprar de 30 a 50 piezas, por ochocientos pesos.

A pesar de su apariencia, resultan ser un alimento versátil, ya que se pueden preparar en salsas, tamales, mixiotes, postres, bebidas, o encontrarlo deshidratado en tostadas, en sal de gusano, además de degustarlo con un buen mezcal.

Otra forma de preparar el chinicuil rojo es en forma de caramelos, mezclándolo en polvo con chocolate o cacahuate. Los chinicuiles son una parte importante del universo gastronómico hidalguense, ¿Tú ya  los probaste?

 

Héctor Vargas I Pachuca

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