Lo cierto es que prohibir para no oír no es lo que se requiere. No por dejar de escuchar ese tipo de música bajarán los delitos de alto impacto ligados al crimen organizado. Las autoridades deben poner los ojos en donde deben y no los oídos en donde no hay nada que prohibir.

Furor ha causado en redes sociales la posible prohibición de los narcocorridos, también conocidos como corridos tumbados, tras los sucesos del 11 de abril pasado en el palenque de la Feria Internacional del Caballo de Texcoco, cuando los asistentes al redondel comenzaron a realizar destrozos al equipo del cantante Luis R. Conríquez, quien se negó a cantar temas que lo han hecho famoso y que, por cierto, hacen apología al delito.
Esta semana, en la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes, el llamado creador de los corridos tumbados, Natanael Cano, se atrevió a retar a las autoridades de esa entidad —que habían asegurado que no se cantarían narcocorridos en ninguno de sus recintos— y, micrófono en mano, comenzó a interpretar la canción Pacas de billetes, que hace apología al crimen organizado.
La respuesta de las autoridades: bajarle el volumen y dar por terminado el concierto, a pesar de que se habían anunciado multas para quienes se atrevieran a cantar los dichosos narcocorridos.
A nivel federal, desde Palacio Nacional la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó el programa México canta por la paz, que busca premiar canciones de creadores mexicanos, noveles y experimentados, para evitar que se siga haciendo fama a los narcocorridos.
Aunque autoridades han dicho que no se trata de prohibir la reproducción en público de estos temas, se ve un claro sesgo en evitar que se sigan haciendo públicos este tipo de canciones.
Así, en Hidalgo ya se dio el caso de un alcalde que, para la fiesta de XV años de su hija, contrató ni más ni menos a Alfredo Ríos El Komander, otro polémico cantante a quien en años anteriores en esta entidad le cancelaron presentaciones por, precisamente, hacer apología al delito en sus canciones.
Apenas a finales del mes pasado, se hizo público que el presidente municipal de Tianguistengo, Febronio Rodríguez Villegas, contrató al polémico artista para celebrar la presentación ante la sociedad de su hija, en un acto que sorprendió a los asistentes.
También, ya desde el Congreso local, se planteó que en Hidalgo se prohibieran los narcocorridos, pues, a decir de la diputada Mónica Leanett Reyes Martínez, presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana y Justicia, ese tipo de canciones exaltan figuras del crimen organizado y promueven una narrativa que afecta al desarrollo de la niñez y la adolescencia.
Así lo comentó en una entrevista que le realizó el periodista Luis Godínez para Criterio, en la que la legisladora aseguró que buscarían presentar una iniciativa contra este tipo de canciones.
Mientras tanto, en redes sociales es viral un audio de un menor de edad que canta, a todo pulmón, una de esas canciones, y que se usa como base para videos de felicidad o de aventuras.
Lo cierto es que prohibir para no oír no es lo que se requiere. No por dejar de escuchar ese tipo de música bajarán los delitos de alto impacto ligados al crimen organizado. Las autoridades deben poner los ojos en donde deben y no los oídos en donde no hay nada que prohibir.
Aunque el debate queda abierto, veremos, entonces, qué viene para Hidalgo, porque, cierto es, este tipo de cantantes, como Natanael Cano, Luis R. Conríquez, Peso Pluma, Tito Double P, entre otros, son los que abarrotan los recintos feriales cuando de palenques hablamos. Y claro, la gente se va a molestar porque pagas un boleto para escuchar la música que te gusta, y que ahora, por un tema que viene de muchos años atrás, ¿el gobierno te lo prohíba? Como que algo no cuadra.
Veremos si para el anuncio del cartel del palenque de la feria de Pachuca, que no tarda en hacerse, contemplan a estos cantantes, que se han mantenido entre el gusto popular.
Las autoridades deben poner los ojos en donde deben y no los oídos en donde no hay nada que prohibir: ahí viene la inauguración del “remodelado” parque David Ben Gurión, este domingo. Veremos, entonces, si nos entregan un recinto como prometieron, porque para la divertirnos ya se confirmó la presentación del 90s Pop Tour. ¿Nada que prohibir, entonces?