A Alma Lidia de la Vega Sánchez, diputada federal, no le importa Tulancingo, sus alrededores ni nada para el mejoramiento y desarrollo de esta región de Hidalgo, pues sus intereses están enfocados en amasar una gran fortuna al amparo del poder y aprovechando que la ponen donde hay algo para hurtar…

A Alma Lidia de la Vega Sánchez, diputada federal, no le importa Tulancingo, sus alrededores ni nada para el mejoramiento y desarrollo de esta región de Hidalgo, pues sus intereses están enfocados en amasar una gran fortuna al amparo del poder y aprovechando que la ponen donde hay algo para hurtar, como en su anterior encargo como subsecretaria de Salud en la entidad, donde tuvo en sus manos una gran cantidad de dinero, del cual no se ha querido reconocer que fue desfalcado por esta legisladora abusiva. Ya le llegará su fiestecita.
Por lo pronto, vale la pena voltear a ver los reclamos que le hace la población de la región de Tulancingo a esta legisladora Alma Lidia, pues a pesar de estar obligada a dar una postura o pronunciamiento sobre la Zona Arqueológica de Huapalcalco, la cual ha sido saqueada, maltratada, vandalizada y abandonada, no importándole que es un sitio de gran relevancia cultural para la demarcación. A esto le anexamos que De la Vega Sánchez es presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados federal, lo que fortalece la responsabilidad de quien fue electa por mayoría relativa para representar al Distrito 4, con sede en Tulancingo de Bravo, de donde no es originaria, por motivos desconocidos; con argucias fue postulada para este encargo.
Se comenta, en las voces enteradas, que para evitar que siguiera haciendo daño al erario estatal, específicamente en las arcas del sector Salud, el gobernador Julio Menchaca Salazar consintió que fuera postulada como diputada federal por esa región. Alma Lidia tuvo que sortear durante su paso por la Subsecretaría de Salud de Hidalgo una batería de inconformidades, reclamos y denuncias por su comportamiento con el personal a su cargo, a quienes maltrataba, denigraba, amenazaba, castigaba y a más de uno tuvo que correr o cambiar de adscripción, lo que se convirtió en un azote para la administración estatal. Hacía y deshacía a su antojo ahí. Del dinero desviado a sus cuentas personales y de testaferros, basta con una simple investigación judicial para confirmarlo. Son varios millones de pesos que andan bailando, sin comprobar su destino, pero que la actual titular Vanesa Escalante se afana en evitar el escándalo, cubriendo estos hechos y protegiendo al hampón, en este caso con terminación “a”.
Según su actividad registrada en el Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación (Segob), la diputada federal Alma Lidia no ha realizado ningún exhorto o posicionamiento en torno a la situación de este importante patrimonio cultural. Su única postura en el pleno, el 30 de octubre de 2024, estuvo relacionada con temas de vías y transporte ferroviario, dejando de lado un asunto que preocupa a muchos en su distrito.
El 21 de marzo, Alma Lidia compartió en redes que se reunió con arqueólogas y arqueólogos que trabajan en el proyecto de la zona. “Estoy trabajando por recuperar los espacios históricos de nuestro estado”, escribió, sin que hasta el momento se haya pronunciado en San Lázaro. La falta de acción ha generado preocupación entre los habitantes de la región y defensores del patrimonio cultural, quienes esperan que su representante tome un papel más activo en la defensa y promoción del sitio.
El decreto presidencial que otorgó a Huapalcalco la categoría de Zona de Monumentos Arqueológicos también establece la necesidad de elaborar un plan de manejo, el cual debía ser implementado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); sin embargo, hasta la fecha no se han observado avances significativos en la ejecución de dicho plan, lo que ha intensificado las inquietudes de la comunidad.
Por su parte, el Congreso de Hidalgo retomó el asunto y aprobó recientemente una propuesta de exhorto que solicita a la Secretaría de Cultura del gobierno federal y al INAH cumplir con el decreto presidencial que declara a Huapalcalco como Zona de Monumentos Arqueológicos.
El decreto publicado el 5 de junio de 2023 en el DOF menciona que la Secretaría de Cultura federal, por conducto del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en un plazo de 60 días naturales, debe definir los criterios para la protección, conservación, promoción y difusión de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Huapalcalco, enfocados al conocimiento, al estudio, al respeto y al aprecio del patrimonio cultural.
El título sexto menciona que las autoridades federales, estatales y municipales, en el ámbito de su competencia, así como los particulares, podrán colaborar con el Instituto Nacional de Antropología e Historia en el cumplimiento de lo previsto en este decreto. Asimismo, deben hacer del conocimiento de las autoridades competentes cualquier situación que ponga en peligro la Zona de Monumentos Arqueológicos de Huapalcalco.
Esto no ha sucedido. Es tema que debe empujar la diputada Alma Lidia de la Vega, pero ella está durmiendo en sus laureles y dedicada a la acumulación de billetes, como Rico McPato.
EN CORTO…
Que la Zona Arqueológica de Huapalcalco volvió a ser objeto de vandalismo a través de grafitis, de acuerdo con denuncias recientes del profesor Joan Zaid González, quien realizó un recorrido por el lugar y compartió en redes sociales su preocupación al encontrar diversas inscripciones que dañan el valor histórico del sitio.
En esta zona, el vandalismo no ha cesado; los vestigios del lugar ya han sido objeto de daños por pintura en aerosol, lo que evidencia un descuido persistente. La situación se agravó el 22 de diciembre de 2023, cuando desconocidos vandalizaron el montículo VI y un monolito en la plazoleta de la zona, dejando una consigna en letras rojas que decía “Fuera Osvaldo Sterpone”, un día después de una protesta de trabajadores en contra del director del Centro INAH en Hidalgo por acoso laboral. Hasta la fecha no se han dado a conocer avances en la investigación ni en la eliminación de los grafitis. La sociedad civil reclama una acción efectiva para salvaguardar este patrimonio cultural, pero nadie se mueve. La presidenta municipal de Tulancingo, Lorena García Cázares… pues también haciendo dinero, igualito que Alma Lidia. Ya ni la burla perdonan.