Cuénteme usted: ¿Tiene un servicio de transporte digno en su colonia o municipio? ¿O también cree que el cargo le quedó grande a la titular de la Secretaría de Movilidad de Hidalgo?

Siempre he dicho que lo primero que la sociedad espera de sus gobiernos no son promesas grandilocuentes, sino lo básico: servicios públicos funcionales. Saber si van a tener agua, electricidad, calles dignas, acceso a educación, salud, seguridad y, por supuesto, transporte público. Porque no puede ser que en una ciudad del tamaño de Pachuca se tarde hasta hora y media en trasladarse de una colonia a otra.
Y eso es solo por mencionar una cosa, porque el trabajo ya se le está acumulando a la Secretaría de Movilidad de Hidalgo. No han hecho nada con la fallida aplicación de taxis que prometía cambiar el modelo de unidades viejitas por autos nuevos, con botón de pánico, geolocalización, llamadas por app y demás funciones modernas. Esa fue la excusa perfecta para bloquear la entrada de Uber y otras plataformas de transporte. Resultado: ni entró Uber ni mejoraron los taxis.
Tampoco ha mejorado el servicio del Tuzobús ni sus rutas troncales. Cada mañana, cientos de personas que van a trabajar o a estudiar hacen largas filas bajo el sol, la lluvia o el frío, por culpa de la ineficiencia del sistema. Y ni se diga de las combis o los taxis: ya sea por los cobros abusivos, por el mal estado de las unidades, o, más recientemente, por los problemas de seguridad con los propios conductores, como se denunció hace unas semanas.
Y eso que solo estamos hablando de la zona metropolitana de Pachuca. Porque en Huejutla la gente sigue viajando en camionetas adaptadas y en el Valle del Mezquital el problema del transporte público es igual de serio. Lo mismo ocurre en otras regiones del estado.
El punto es que el trabajo se le acumula a la Secretaría de Movilidad de Hidalgo y a su titular, Lyzbeth Robles Gutiérrez, quien, por cierto, parece haber optado por no dar la cara a los medios de comunicación. O al menos eso parece, porque este medio —Criterio— ha intentado entrevistarla desde hace tres años y nada más no se da el tiempo.
Y ni hablemos de su falta de compromiso para informar sobre los resultados y proyectos del área. Mejor ni le buscamos, porque trabajo, lo que se dice trabajo, no se le ve.
Pero, a ver, cuénteme usted: ¿Tiene un servicio de transporte digno en su colonia o municipio? ¿O también cree que el cargo le quedó grande a la titular de la Secretaría de Movilidad de Hidalgo?
Varias gasolineras de Pachuca dicen que no les abastecieron de combustible… En Pemex dicen que no hay problema con la distribución… mientras es una cosa u otra, los ciudadanos ya llenan sus tanques y rezan para que no sea el gasolinazo 2.0.