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A criterio deAunard de la RochaColumnas

¡Vaya tormenta!


Esta semana se dio a conocer que la inflación en nuestro país subió a poco más del 7%, lo que encendió las alarmas de muchos sectores y desató todo tipo de comentarios, críticas y cuestionamientos al manejo monetario y en general, al económico del país.

Lo que muchos de estos comentarios no reflejan es lo que realmente está pasando en la mayoría de los países del mundo. Tan solo en Estados Unidos, en octubre ya estaba en 6.2% el registro más alto desde 1990. En Reino Unido, ya se registra el 4.2%, cifra no vista en los últimos diez años. Polonia, 6.8%, y Canadá, 4.3%. Y así como estas economías, muchas otras están siendo impactadas por el incremento en los precios de bienes y servicios. Tan solo el Índice de Precios de Producción en China aumentó 13.5% a comparación del mismo periodo del año anterior, el incremento más alto desde que se tienen registros estadísticos en ese país.

¿Qué está provocando esta inflación?

En términos generales podemos hablar de que en cada país ya se resienten los efectos económicos provocados por la pandemia de Covid-19. Los problemas en las cadenas de suministro impactan directamente en la oferta de productos y materias primas. Por un lado, muchos productos se dejaron de fabricar debido a los cierres totales que se dieron, ya que se afectó desde la obtención de las materias hasta los procesos para fabricar bienes. Y este problema se ve en todos los sectores, incluido el agropecuario. Si a esto se le suma que miles de contenedores han dejado de circular en los mares debido al cierre de puertos, a la falta de personal, a la reducción de horarios de operación de estos, así como a la falta de choferes para poder trasladar las mercancías, estamos ante una escasez de bienes, lo que se traduce en una menor oferta, lo que prácticamente ocasiona una subida en su precio. A muchas economías habría que sumarles el impacto de la baja en el consumo derivado del desempleo y a otras el hecho de que ahorita dejaron de dar apoyos a sus habitantes como lo venían dando durante la pandemia.

Podríamos hablar de que estos y muchos otros factores inciden en una tormenta perfecta que hará que siga subiendo la inflación en el mundo. Hay que ser muy claros que no es un tema únicamente de México y tenemos que ser lo suficientemente responsables como para en lugar de estarnos quejando, ponernos a trabajar e incentivar la producción y el consumo para con ello mantener la economía.

Afortunadamente, nuestro país está avanzando rápidamente en la campaña de vacunación contra el covid, lo que permitirá no detener la maquinaria productiva y con ello hacer frente a todos los desafíos externos. Existen sectores, como el turismo, que nos van a permitir abonar al buen desarrollo económico. Al gobierno y al Banco de México les tocará tomar las mejores decisiones que le permitan al país cruzar esta etapa de inestabilidad mundial.

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