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A criterio deBertha AlfaroColumnas

Todos somos nenis


A pesar de que las Nenis (Nueva Emprendedora de Negocios por Internet) es un término relativamente nuevo que se refiere a mujeres y hombres que se dedican a vender por catálogo, entregan a domicilio y que ahora con la pandemia se han hecho famosas, lo cierto es que son vendedoras y vendedores que desde tiempos remotos ya existían.

Marcas que han compartido las vidas de millones de mujeres en el mundo son el antecedente de lo que ahora las jóvenes han bautizado como Nenis y que no es más que utilizar los diminutivos cariñosos de las señoras de “abolengo” como la Chiquis Corcuera en vendedoras, para establecer una relación más cercana y obligar la venta, algo así como la estrategia de marketing, pero más rudimentaria, aunque muy efectiva.

Es justo en este momento donde la desesperación por conseguir algún dinero para llevar a la casa, que hombres y mujeres adoptaron la venta por catalogo como una actividad esencial. Para acabar pronto, todos somos Nenis.

No es para menos, en Hidalgo el empleo es cada vez más escaso, la pandemia ha dejado en condiciones de pobreza a cientos de familias, los supuestos apoyos que la federación prometió de plano no dan señales de llegar a su destino y, por si fuera poco, la reanudación de las actividades comerciales, después de un largo confinamiento y los contagios y muertes por coronavirus no acaban de convencer a los compradores que, ciscados por temor o por no tener lana, ya no compran como antes.

Pero no solo la venta de ropa, zapatos o cosméticos esta reservada a las Nenis y ahora se ha extendido a todos los ámbitos comerciales.

Vender lo que sea, pero vender.

Y es que está tan de la chingada la economía, por esta mendiga pandemia, que ha dejado pobres a los no tan pobres y mega pobres al resto de la población. Según datos del Coneval, el 54 por ciento de los hidalguenses no tienen para adquirir una canasta básica y el 5 por ciento de plano no tiene para comer tres veces al día. Con este escenario tan cabrón es lógico que todos le estén echando cabeza e ideando alguna forma de salir adelante.

Así que esta fiebre de las Nenis llegó para quedarse y las hay de todo tipo.

Son Nenis los campesinos que ofertan vía redes sociales los productos del campo y hay quienes arman paquetes de frutas y verduras para llevar, a precios accesibles, hasta la puerta de su casa las famosas despensas.

Son Nenis los carniceros que también están promocionando por catálogos vistosos cortes de carne a buen precio y que están permitiendo que las personas de escasos recursos coman carne cuando menos una vez a la semana.

Es tal la efervescencia de las Nenis que ya hay una clasificación de la actividad.

Las Nenis todo terreno que manejan toda clase de chucherias y los Neni bro, término utilizado para los chavos que también le hacen a la venta y entrega de productos.

Lo cierto es que la necesidad nos ha cambiado a todos. Algunos para bien, porque al no tener para donde correr, decidieron tomar al toro por los cuernos y ampliar sus expectativas.

Otros que esta pandemia los volvió más culeros y están solo viendo a quien chingan, como los precandidatos de partidos que ofrecen vacunas a cambio de votos, o los que agandallan el lugar en la fila de las vacunas, en ambos casos esos no tienen madre.

Palabras más, palabras menos

Lamento profundamente el fallecimiento de Patricia González Valencia, una mujer extraordinaria que siempre luchó por ayudar a quien más lo necesitaba. La recuerdo incansable durante la tragedia de Tlahuelilpan y ahora se ha ido. Un abrazo solidario para su madre y su hijo. Descansa en paz amiga querida.

Espero sus comentarios. Fb: bertha alfaro

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