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A criterio deColumnasSalvador García Soto

Se le juntan enemigos a Corral y le cierran paso al 2024


El resultado del proceso interno del PAN para definir su candidatura a gobernador en Chihuahua, en el que resultó ganadora por abrumadora mayoría la alcaldesa María Eugenia Campos, representa un duro revés para Javier Corral Jurado y para su candidato Gustavo Madero y también parece ser el fin de las aspiraciones presidenciales del gobernador chihuahuense. Corral buscó a toda costa, incluso con denuncias penales por presunta corrupción y utilizando políticamente a la Fiscalía estatal, frenar a Maru Campos, con lo que terminó por victimizar a la alcaldesa de la capital que, apoyada por el panismo local y por los principales grupos y figuras del panismo nacional, incluso por el expresidente Felipe Calderón, terminó por derrotar holgadamente al gobernador y abollarle por completo su proyecto político.

Y es que a Corral se le juntaron enemigos de todos los signos políticos que vieron en la elección interna del panismo la oportunidad de cobrarle facturas y ofensas al gobernador y para ello apoyaron de distintas maneras a la alcaldesa de Chihuahua.

Desde los grupos internos del PAN interesados en la sucesión presidencial de 2024 que aprovecharon la oportunidad para asestarle un golpe letal a Corral Jurado, hasta grupos priistas a los que acusó y persiguió judicialmente con el controvertido fiscal César Augusto Peniche, o incluso se habla personajes de la 4T que decidieron darle un empujón a Maru Campos.

Todos esos factores, grupos y personajes confluyeron en un mismo objetivo: parar desde ahora la carrera presidencial de Javier Corral.

A pesar de que intentó frenar por todas las vías posibles a Maru Campos, al grado de abrirle un proceso penal en la Fiscalía estatal, la cacería que emprendió el gobernador, lejos de desactivar o desalentar a la popular alcaldesa, se convirtió en una causa que abrazaron varios grupos del PAN a nivel nacional que no estaban de acuerdo con el “agandalle” del que acusaban a Corral.

Fue tan fuerte el golpe de este domingo para el gobernador, que hasta ayer por la tarde no había dicho nada sobre el resultado del proceso interno panista ni había regresado de Ciudad Juárez a la capital del estado.

Pero algo debió prever Corral sobre la derrota que le esperaba en las votaciones internas del PAN porque el sábado, justo un día antes de la contienda, su fiscal, César Augusto Peniche, se registró como aspirante del panismo a la alcaldía de Juárez, en una acción que sorprendió a todos en el estado.

La jugada fue leída en el estado como una maniobra del gobernador Corral, que al perder la candidatura del PAN y ante la posibilidad de que la alcaldesa Campos pueda ganar la gubernatura, estaría mandando a César Augusto Peniche a renunciar a la Fiscalía para irse a participar en el proceso interno del PAN por Juárez, en el que no tiene la más mínima posibilidad de ganar, pero al haber dejado voluntariamente a su cargo de fiscal, Peniche se volvería elegible para participar en una nueva terna que el gobernador podría enviar al Congreso para elegir a un nuevo fiscal “autónomo” que duraría 9 años en el cargo. Es decir, que como han hecho gobernadores salientes en varios estados y de todos los partidos, Javier Corral buscaría “blindarse” una vez que deje la gubernatura y de paso blindar todas las investigaciones y carpetas que judicializó su Fiscal con presuntos “testigos protegidos” amenazados y obligados a acusar bajo presión.

Lo que parece claro es que, para Corral, el futuro inmediato se ve claro: en octubre próximo terminara su gubernatura y tendrá que entregarle el poder muy probablemente a la mujer panista a la que persiguió, acusó e intentó vetar a toda costa para que fuera candidata. Lo que no se ve muy claro para el mandatario chihuahuense es su sueño de ser candidato a la Presidencia por el PAN en 2024. Ese empieza a verse cada vez más lejano y difuso.

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