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A criterio deColumnasMarco Moreno

Respuestas pequeñas


Es increíble la forma en que se abordan los temas ambientales en el ayuntamiento, en la mayoría de las ocasiones se hace bajo un esquema de acción que demuestra, más el interés por mostrar la forma en que se hace, que la búsqueda de explicar el hecho y construir soluciones a largo plazo, soluciones que puedan prevenir la recurrencia de los mismos.

Las áreas verdes son el ejemplo de esta visión, en función del daño profundo al Parque de los Hombres Ilustres, ahora se pretende saber, cuál es el estado de los demás parques, insuficiente, pero por ahora la mejor solución adoptada, según la propia autoridad ambiental el municipio.

En el estudio Presente y futuro de las áreas verdes y del arbolado de la Ciudad de México se declara de manera contundente que “en la actualidad se ha vuelto imprescindible contar con áreas verdes provistas de vegetación saludable que garanticen la sustentabilidad en las zonas urbanas”.

Parece una afirmación simplista y superficial, exagerada; sin embargo, la necesidad de áreas verdes saludables en las ciudades, impacta de manera positiva en el trabajo de adaptación y mitigación del cambio climático.

La pregunta obligada es ¿cuál es el índice promedio de áreas arboladas de la ciudad de Pachuca por habitante?

Pero ¿esta pregunta resulta acaso importante? Según el mismo estudio, realizado en el año de 2009 “la OMS a partir del servicio ambiental que aportan las áreas verdes, determina que el indicador aceptable de área verde por habitante es de 9 a 11 m2”.

Lo que implica, que, una vez concluido el derribo de los árboles del parque de los Hombres Ilustres, la presidencia del municipio de Pachuca deberá realizar un cálculo, un estudio que le permita verdaderamente saber cuál es el índice de arbolado existente en la ciudad, esto en relación al número de habitantes.

Sin embargo, este índice, se ira modificando dependiendo de las características fisiográficas de las regiones del país. Pero es una muestra de que si hay una posibilidad de ordenar y manejar de manera correcta las áreas verdes y destinarlas no solo a la recreación y el esparcimiento, sino y, sobre todo, al bienestar ambiental de las personas.

Hay, además de ello, la necesidad de generar estrategias de contención de la presión sobre el suelo urbano, que permitan dedicar una mayor cantidad de suelo a las áreas verdes, dándole sentido a la ocupación del suelo en la ciudad.

Hablar de áreas verdes y no hablar de la presión en la ocupación del suelo es tratar a medias, un tema que está empezando a dañar el futuro de la ciudad, un futuro que se empieza a desdibujarse en las manos de la autoridad municipal.

Planear y diseñar las áreas verdes, definir de manera concreta y definitiva el destino del suelo dentro de un programa de ordenamiento del territorio del municipio, permitiría poner freno al uso indiscriminado de este, ya sea en temas de clientelismo político, desarrollo de infraestructura urbana o actividades económicas.

Se vuelve importante, entonces, que el ayuntamiento tome en sus manos la gobernanza ambiental de la ciudad, más allá del manejo del jardín de los Hombres Ilustres, más allá de recorrer y diagnosticar los parques de la ciudad, más allá de las pequeñas e insuficientes acciones emprendidas hasta ahora.

Una pregunta más: ¿cuál es la especie mejor representada en los parques de la ciudad? Otra: ¿cuáles se encuentran en edad madura? ¿Hay espacies juveniles en los parques? ¿Cuál es su densidad?

Estas son preguntas simples que la autoridad municipal podría contestar, no a una persona en específico, a la sociedad misma, detonando, además, un proceso de educación ambiental que permita a la ciudadanía tomar conciencia sobre las áreas verdes, su importancia en la ciudad y en el disfrute de los derechos humanos de las personas.

Este es un problema complejo, que no ha sido abordado de manera eficiente Erik Velasco en su artículo ¿Por qué las ciudades necesitan árboles y espacios verdes? “Tener acceso a espacios verdes facilita que nos ejercitemos físicamente e invita a usar medios activos de transporte, (sic) que contribuyen indirectamente a mitigar el cambio climático al reducir nuestra huella de carbono”.

Así que las áreas verdes de las ciudades no son un capricho de unos cuantos habitantes de la ciudad, son una necesidad, pero esa necesidad esta asociada de manera indisoluble a la resolución de los otros problemas ambientales del municipio. Menuda respuesta del ayuntamiento, aislada e insuficiente en el tema de áreas verdes, pequeña y menuda respuesta.

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