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A criterio deColumnasJessica Blancas

Proyectos que generen riqueza o Programas que encarezcan al pueblo


De 127 programas creados para combatir carencias sociales en 2016, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sólo 12 (equivalentes al 9 por ciento) habían tenido resultados satisfactorios alineados a reducir una carencia social específica.

Para este 2021, el mismo organismo da a conocer 8 mil 396 programas y acciones de desarrollo social en todo el país y sólo el 20 por ciento han combatido el rezago de las políticas antipobreza. El resto operan en la opacidad, no tienen presupuesto suficiente para medir sus resultados o tienen la meta de combatir la pobreza pero no están alineados a reducir una carencia social específica.

Desafortunadamente está escrito, que por lo menos en nuestro país, más del 90 por ciento de los programas que están diseñados para abatir la pobreza no funcionan.

Con cifras del CONEVAL, México pasó en 2016 de 55.3 millones de habitantes pobres a 55.7 en el 2020, lo que representa el 43.9 por ciento de su población.

Y qué decir del Presupuesto de Egresos de la Federación, que de 953,348.01 millones de pesos que se destinaron en 2016, ahora fue de 1,113,605.2 en el 2021, sin ningún beneficio.

A los economistas siempre les ha preocupado buscar explicaciones de por qué algunos países son pobres y otros ricos. La pobreza, la riqueza y el crecimiento de las naciones han sido los temas de mayor atención en las investigaciones económicas, y con ello surge el cuestionamiento ¿qué es lo que se necesita para que un país logre prosperidad?

A partir de un estudio realizado en diez países que destacaban su productividad en la década de 1980, el reconocido académico estadounidense Michael Porter desarrolló la “Teoría de la Competitividad Nacional” basada en las ventajas competitivas de cada una de la decena de naciones porque sólo es ésta la única variable que puede explicar la competitividad de un país, en lugar de lo que explicaba la Teoría Clásica (Ventajas Comparativas Tradicionales); de ahí que una frase importante desprendida de esta Teoría es que la prosperidad nacional no se hereda, sino que se origina por las oportunidades que brinda un país a sus empresas, porque son las únicas responsables de crear ventaja competitiva y de actos de innovación a través de proyectos, una vez que una empresa lo logra sólo puede mantenerla mediante una mejora constante. Tiene que renovarse o morir, porque si no lo hace, los competidores sobrepasarán a cualquier empresa que deje de mejorar e innovar.

En conclusión, un país que destina todos sus recursos a PROGRAMAS que auspician a sus habitantes, es paternalista y lo único que genera es POBREZA. En cambio, un país que apoya y respalda PROYECTOS, no sólo generará más RIQUEZA, sino empleo y prosperidad para sus habitantes.

Jessica Blancas

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