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A criterio deAunard de la RochaColumnas

¿Menos es más?


Esta semana nuevamente el millonario Elon Musk dio de que hablar al publicar en redes sociales que “deberíamos estar más preocupados por el colapso de la población, las proyecciones de las Naciones Unidas no tienen sentido, tan solo multipliquen la tasa de natalidad del año pasado por la expectativa de vida y ese será el mejor escenario a menos de que se revierta”, y termina con otra publicación en donde dice: “Si no hay sufi ciente gente para la Tierra, defi nitivamente no habrá sufi ciente para Marte”.

Estas declaraciones provocaron diversas reacciones y críticas de todo tipo. Muchas en torno a que de nada sirve que continúe creciendo la población si no se puede controlar y revertir el cambio climático.

Estas declaraciones se dan justo cuando China da a conocer que la tasa de natalidad en 2021 fue de .034%, la más baja desde que se tiene registro poblacional.

A simple vista estos comentarios vertidos por alguien que se beneficia directamente del aumento poblacional suenan totalmente capitalistas y vaya que esta semana también se publicó la lista de quienes acrecentaron sus fortunas durante la pandemia y “bingo”, Forbes publica una relación de empresarios que, por supuesto encabeza Elon Musk con un humilde 1,016 %, Je‑ Bezos 202.6 %, seguidos por Bernard Arnault, Bill Gates, entre otros. Todo indica que los millonarios del mundo para seguir concentrando esa riqueza, por supuesto que necesitan de una mayor población. Imagínense que en lugar de crecer el número de celulares en el mundo esto disminuya, menos equipos, menos planes de renta. Para alguien como Musk que produce automóviles, basta con pensar que existan en 15 años menos jóvenes que conduzcan lo que provocaría que las ventas se vengan abajo por falta de consumidores.

Qué va a pasar cuando se reduzcan los consumidores de portales como Amazon o que se tengan que cerrar supermercados como Walmart porque la demanda se reduce. Y así podemos analizar cada caso en particular de cómo una baja en el número de población afecta a los dueños del capital mundial. Qué tan visible es este tema que recientemente salió una película denominada No miren arriba en la cual podemos ver una sátira de los intereses económicos y empresariales que van más allá del beneficio de la población de un planeta, de como se puede manipular a la gente por medio de las noticias, las redes sociales, las apps y cómo el interés económico supera hasta el gobierno de Estados Unidos.

Independientemente del tema empresarial para China, que aplicó a finales de los 70 una política de control de natalidad, en donde solo se podía tener un hijo, el problema de la falta de crecimiento se está convirtiendo en una pesadilla. Lo anterior, debido a que se invierte su pirámide poblacional y a partir de 2032 su población comenzará a decrecer y de permanecer así habrá mucha población adulta y pocos jóvenes que generen productividad para que el país pueda seguir manteniéndose como una potencia mundial. Por eso, han revertido la política de un solo hijo y están incentivando a que se tengan más hijos. Aquí el problema es que pareciera ser que es demasiado tarde y los jóvenes por muchos factores, entre ellos la sustentabilidad del planeta, ya no quieren tener hijos o sólo uno.

Y lo que se proyecta en China pasará en muchas naciones y de ahí la “preocupación” de muchos por cómo económicamente será viable sostener una pirámide población invertida en el mundo.

Así que vaya reto y visión que deberán tener los gobernantes para impulsar políticas públicas que tomen en cuenta todos estos factores, pero a su vez centren los esfuerzos en cómo hacer sustentable la vida en el planeta Tierra. De nada les va a servir a las siguientes generaciones tener mucha riqueza económica si no van a tener un medio ambiente ni recursos para sobrevivir. Así como vamos estrangularíamos la economía mundial, así que aquí sí puede aplicar el “menos es más”.

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