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A criterio deColumnasJessica Blancas

Los NFT ¿son más que una moda?


Están de moda, en ésta que ha sido llamada por muchos como la “era online”. Se trata de los activos digitales NFT, certificados digitales cuya tecnología es la misma del blockchain, es decir, de las criptomonedas. Las inversiones-transacciones se llevan a cabo mediante un libro de contabilidad digital en una red descentralizada y se almacenan en un wallet.

En junio del año pasado, fue subastado en México el primer NFT y se trató de la obra “Viva” del artista Juan Carlos Del Valle. También es la primera obra de “cripto arte” que se subasta en América Latina por un precio final de 5 mil 580 dólares, alrededor de 110 mil 880 pesos.

Los Non Fugible Tokens (token no fungible o TNF en castellano) se trata de certificados virtuales de propiedad que se vinculan principalmente con el arte, aunque puede haber NFT como tuits, audios o imágenes. Cualquier activo digital puede convertirse en un NFT. A este proceso se le llama acuñar o tokenizar.

Los tokens fungibles (vales digitales) cuentan con propiedades únicas. Es como tener una criptomoneda con características propias y especiales, todas son diferentes, por lo tanto, su valor también será único. Y están los tokens no fungibles para los coleccionistas.

De acuerdo con Forbes “según el Non Fungible Yearly Report, los tokens no fungibles o NFT se están generalizando lentamente. Tan solo en 2020, el valor del mercado mundial de NFT ascendió a 338 millones de dólares, un incremento del 138.8% respecto al año anterior… Docenas de empresas encuentran usos novedosos para NFT, como nombres de dominio, mundos virtuales, finanzas descentralizadas (DeFi), mercados de arte, museos de criptoarte y NFT para coleccionables físicos”.

Y agrega que el artista de NFT más famoso hasta el momento es Beeple, que vendió por primera vez 21 obras de arte en el mercado digital Nifty Gateaway por un total de 3.5 millones de dólares. Luego comercializó su obra maestra “TODOS LOS DÍAS: LOS PRIMEROS 5,000 DÍAS” en Christie’s, por 6.5 millones de dólares. Beeple es el seudónimo de Mike Winkelmann, un diseñador gráfico de la ciudad de Charleston en Carolina del Sur.

No solo las personas sino también las grandes marcas participan de los bienes digitales como es con los infoproductos. Cabe señalar que dichos activos digitales no significan una cesión de los derechos de autor, sino que son certificados de originalidad de la obra.

Con la criptografía o en términos pragmáticos, la codificación, se evita que haya dos iguales y no se pueden cambiar entre sí. Quien ha adquirido un NFT es y será su único propietario. No se pueden falsificar.

Se diferencian de las criptomonedas porque cada uno de estos tokens no fungibles está compuesto por metadatos con propiedades únicas (auténticos). En otras palabras: son individuales.

De acuerdo con un artículo publicado en el portal https://www.bbva.com/es/que-son-los-ntfs-los-tokens-para-el-coleccionismo-de-bienes-digitales/ en 2020 se vendieron algo más de 400 tuits a través de una plataforma llamada Valuables y se ofrecieron 75 mil dólares en total en esas subastas. Mientras que el meme de Nyan Cat, un gato volador animado que deja un rastro de arcoíris se vendió por más de 500 mil dólares. Y agrega que algunos youtubers se plantean vender su propia colección de NFTs.

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