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A criterio deColumnasMario Maldonado

El ISSSTE, en estado de descomposición


Luis Antonio Ramírez Pineda llegó al ISSSTE como parte de un acuerdo entre el viejo PRI que representa el exgobernador de Oaxaca, Heladio Ramírez Vázquez, y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, de poco ha servido porque el joven oaxaqueño es un director de ornato, un florero en la institución.

Desde el día uno que inició el gobierno se enteró que no podría nombrar responsables administrativos ni delegados del ISSSTE en los estados, a lo que se sumó la incorporación, en febrero de 2019, de Pedro Zenteno como director administrativo.

En abril de 2019, Zenteno -quien venía del IMSS después de un pleito con su entonces director Germán Martínez- declaró que el ISSSTE no tendría viabilidad financiera hacia julio de ese año. La razón: se suspendieron los recursos por razones electorales, los estados no pagaban sus adeudos y había una mala administración.

Esto cayó como bomba en la oficina de Ramírez Pineda, quien señaló que “no le bastaba con nombrar a directores administrativos en estados, ahora quiere decirme cómo administrar”.

Zenteno presumía de su relación con José Ramón López Beltrán, hijo de Andrés Manuel López Obrador, por lo que reportaba directo a Presidencia, nombraba delegados administrativos y controlaba compras sin supervisión.

El ISSSTE vive una crisis financiera de más de 56 mil millones de pesos. Los estados no pagan sus aportaciones, según el Informe Actuarial a septiembre. Los que más deben: Veracruz, de Cuitláhuac García, cerca de 12 mil millones, y Guerrero, de Héctor Astudillo, 9 mil millones. Ramírez Pineda quiso cobrarles, pero encontró que el ISSSTE carece de herramientas legales. Materialmente no tiene dientes.

La inviabilidad económica del ISSSTE es real. Más de 70 por ciento de su presupuesto se va a pensiones y préstamos de afiliados. Con una relación quebrada, Ramírez Pineda y Zenteno convivieron más de un año. El resultado fue la catástrofe administrativa y la corrupción.

Zenteno compró respiradores pulmonares con un costo unitario de 2 millones 300 mil pesos a Multicorporación Brexot, por 639 millones, cuatro veces su valor del mercado.

También adquirieron ultrasonidos portátiles a Cyber Robotics —del hijo de Manuel Bartlett— con sobreprecio de 60 por ciento, y compraron Rayos X a Sincronía Médica Aplicada, cada pieza en 3 millones 200 mil pesos, cuatro veces su valor real.

Estos tres últimos los investigan la Fiscalía General de la República, de Alejandro Gertz Manero, y la Secretaría de la Función Pública, de Irma Eréndira Sandoval, quien nunca encuentra nada malo entre sus comparsas del gabinete.

Por si fuera poco, la Auditoría Superior de la Federación detectó un fraude en el hospital de Delicias, Chihuahua, por 180 millones de pesos. Entre las razones se encuentra que no se comprobó el gasto de 72 millones… los desaparecieron.
Para terminar, los hospitales del ISSSTE en Ciudad de México son los de mayor letalidad por Covid 19, con 31 por ciento; en el IMSS es 22 por ciento.

En septiembre llegó al ISSSTE el general Jens Pedro Lohmann Iturburu, quien desde el día uno mostró su desdén por Ramírez Pineda. De entrada, no se presentó en la oficina los primeros 15 días. Asimismo, quiere nombrar a los delegados administrativos e informar directo a Presidencia, como lo hacía Zenteno, quien ahora despacha en Birmex, la distribuidora de medicamentos del gobierno de la que se cayó David López tras el escándalo con Pío López Obrador.

Ante este escenario, el director del ISSSTE valora presentar su renuncia y buscar su sueño: la gubernatura de Oaxaca.

Como sea, hay un tiradero en el ISSSTE que cuesta vidas.

Mario Maldonado

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