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A criterio deColumnasMaite Azuela

Testimonios de abuso sexual en un consultorio médico


Mujeres que atravesaron por circunstancias de abuso sexual similares deciden compartir su historia. Ninguna pedirá la reparación económica a la que tendrían derecho. Su intención se centra en evitar que otras mujeres vivan esa terrible experiencia. Nunca se imaginaron que acudir a una cita para la revisión de un problema ortopédico implicaría ser sometidas a un extraño ritual de sedación injustificado, tras ser obligadas a colocarse una bata diminuta innecesaria para la revisión de la zona afectada y despertar aterrorizadas con la indudable sensación de haber sido tocadas sin su consentimiento.

Conversé con cada una de ellas, que con los años han podido asimilar el abuso del que fueron víctimas y que han decidido atravesar el proceso de denuncia penal contra el Dr. Luis Antonio Hernández Robledo, sabiendo que el camino a la justicia es largo, sinuoso y en muchas ocasiones revictimizante.

De los seis casos que los abogados han llevado pro bono, tres tienen posibilidades porque no han prescrito.

Conversé con Jacqueline Leroy y con Laura Lebrija. El parecido físico de ambas me impresionó, no tienen ningún vínculo familiar ni amistoso. Cualquiera que las viera entendería que hay un patrón en el perfil físico que el médico elige para ejercer el abuso.

—Me tenía que poner una inyección en el dedo del pie. Me hizo ponerme una batita, me quedé en ropa interior. Es un doctor de fama, en un buen hospital, me lo habían recomendado, no piensas que te va a pasar algo así. Cuando empecé a salir de la sedación me estaba tocando y él masturbándose. No sé cómo me logré vestir, me agarró y me sacó del consultorio —cuenta Jacquie al recordar lo que ocurrió.

Laura comenta: “Le dije al doctor que ya no me pusiera las inyecciones, me aseguró que sería la última. Me dejó boca abajo. Después me quise levantar y él me dijo que no me moviera, hubo un pequeño forcejeo. Me subí al coche, le hablé a mi mamá y le dije ‘no sé qué pasó, el doctor se masturbó’”.

Jacquie ofrece a otras víctimas del médico que se pongan en contacto con ella al correo [email protected]

De acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la violencia sexual en instituciones de salud se da en el marco de relaciones de poder construidas a partir de la diferencia de edad y/o de género. Nuestra responsabilidad es visibilizarla, denunciarla y cerrar cualquier espacio que promueva o facilite la ejecución de abusos sexuales como los que estas mujeres han compartido.

 

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