fbpx
Columnas

La mente y tu salud


¿Sabías que tus células escuchan lo que piensas? Tu mente puede influir en tu biología hasta el punto de cambiarla y el día de hoy te voy a explicar cómo funciona.

Las cosas que te suceden día a día, tus conversaciones, lo que comes, tus actividades, cualquier cosa que ves alrededor de ti cambia tu biología, tus sentidos van captando esa información ambiental y tu biología se ajusta. Recientemente se ha descubierto que tu biología también cambia en función de la interpretación que tu mente hace sobre esta información que tus sentidos captan, dicho de otro modo: lo que piensas acerca de eso que te va pasando en tu día a día también cambia tu biología. Tu mente también le dice a tu biología lo que va pasando en el mundo y cómo debe cambiar para ajustarse a los eventos que enfrentas.

Pero ¿cómo funciona todo esto?, ¿cómo lo hace exactamente?, ¿cómo interpreta nuestra mente?, ¿de dónde surgen esos pensamientos que determinan nuestra interpretación?, ¿qué normas o parámetros usa la mente para interpretar lo que nos sucede y pensar de determinada forma? Bueno, pues, la mente usa algo que llamamos creencias. Nuestras creencias son esquemas mentales que nos predisponen a percibir las cosas de determinada forma, nos empujan a ver las cosas como las vemos, pensar como pensamos y esta forma tan subjetiva de percibir es lo que se llama interpretación y, una vez que la mente ha realizado la interpretación subjetiva de las señales ambientales, lo que sigue es que se lo comunica al cuerpo a través del sistema nervioso.

Si tu mente interpreta que la situación es muy peligrosa, tu sistema nervioso activará el modo de lucha o huida, el llamado estrés; si tu mente se siente segura con la situación, tu sistema nervioso activará la respuesta de relajación, el modo de crecimiento psicobiológico, y tras ello tu organismo liberará los químicos apropiados; estos bioquímicos se comunican con las células y de ahí la información llega a las proteínas indicándoles cómo orquestar el movimiento celular y este movimiento celular es básicamente el movimiento de la vida, el movimiento que determina las funciones de la vida.

Te voy a dar un ejemplo muy claro de esta relación creencia-biología, es muy concreto: imagina que una persona tiene la creencia de que conseguir trabajo es muy difícil, si esta persona pierde su empleo es muy probable que empiece a pensar cosas poco agradables y todos estos pensamientos generados por esta creencia van a ser  recibidos por el sistema nervioso como una señal de alarma que hará que active una respuesta de protección que inundara su cuerpo de estrés. Otra persona cree que conseguir trabajo es difícil para algunos, pero no para ella, que tiene un nivel de competencia elevado y plena confianza en sus habilidades para generar abundancia en su vida; si esta persona pierde su empleo, es probable que sepa enfrentar esta adversidad con resiliencia, pensando en positivo y no cayendo fácilmente en el modo de lucha o huida, no sucumbirá ante este desafío y su sistema nervioso no recibirá la orden de protegerse. Dos personas con diferentes creencias, dos reacciones biológicas diferentes.

¿Qué sucede cuando tus creencias cambian? Tu interpretación de tu realidad cambia y esto hace que tus respuestas neuroquímicas cambien, tu comportamiento celular cambie y hasta la expresión de tus genes cambie también, como lo muestra la epigenética.

Cuando tus creencias cambian, toda tu biología cambia.

Ahora, después de toda esta explicación quizás te preguntes cómo cambiar creencias. Primero veremos cómo funciona la mente, ya lo he escrito en artículos anteriores (los puedes buscar en el sitio web del periódico), pero lo explicaré de manera breve.

Tu mente está dividida en dos partes: consciente e inconsciente son partes interdependientes de la mente que poseen diferentes formas de aprender y operar.

La mente consciente es el resultado de la evolución más reciente del cerebro, la corteza pre- frontal es la mente creativa e imaginativa que contiene tus deseos, anhelos y aspiraciones en la vida, si alguien te pregunta “¿qué quieres en la vida?”, tu respuesta viene de tu capacidad de imaginar y crear conscientemente estas imágenes del futuro deseado.

La mente inconsciente representa tus hábitos, programas y patrones, por ejemplo, aprendiste a caminar a través de experiencia y repetición, pero una vez que instalaste el programa, una vez que lo aprendiste se convirtió en un hábito dirigido por la mente inconsciente. Cuando aprendes un hábito, tu mente inconsciente se encarga de reproducirlo de forma automática y reactiva sin que debas pensar en ello, lo que hace que no lo tengas que aprender una y otra vez.

Fundamentalmente, la mente inconsciente es tu mente programada y posee un tremendo potencial para grabar todo tipo de programas y tus creencias son también parte de esta programación inconsciente.

Si tu mente te traiciona, no debes culpar a tu mente, debes culpar a tus programas porque tu mente no es los programas que contiene, es mucho más que eso y tú puedes reescribir los programas que crean auto sabotaje y malestar, puedes cambiar tus creencias limitantes.

¿Cómo hacer esto? Si tus programas son el resultado de un hábito y un hábito es el resultado de una repetición sostenida, la repetición consciente de acciones diestras y pensamientos expansivos te permitirá crear nuevos hábitos mentales que reemplacen a los viejos hábitos inconscientes. Tus creencias y tu forma de interpretar la realidad van a cambiar y todo esto tendrá un impacto directo no solo en tus pensamientos, en tu comportamiento y en cómo te sientes, sino en tu biología.

Algo que puedo recomendarte es el hábito de la práctica de introspección es una de las mejores formas de conocer las creencias que tu mente inconsciente aloja y así cambiarlas. Al practicar meditación vas a ver con claridad tus patrones automáticos de pensamiento y comportamiento, tus actitudes erróneas, tus percepciones distorsionadas, tus bloqueos emocionales, tus desviaciones narcisistas y verás que son simplemente esquemas automatizados y restrictivos, meras creencias que crean desequilibrio y sufrimiento; al practicar constantemente la meditación, además de tomar consciencia, también vas a modificar todos esos patrones o creencias reemplazándolos por nuevos paradigmas mentales mucho más útiles para ti.

Si te ha gustado el tema y deseas conocer más acerca de él, puedes leer el libro La biología de la creencia de Bruce Lipton.

Como siempre, les deseo larga vida, salud y prosperidad.  Cuídense mucho, recuerden que todavía no ha terminado la pandemia de Covid-19.

Hasta la próxima.

Alberto Tristany Zarauza

Noticias relacionadas

Back to top button