fbpx
A criterio deColumnasMarco Moreno

La ciudad perdida


Recién acaba de presentar su informe el presidente municipal de Pachuca, recién acaba de informar que las cosas van más que bien en el municipio. Es claro que abordó los temas menores en su informe de gobierno y dejó los grandes problemas sin resolver para otro momento.

La ciudad sigue llena de hoyancos en todos lados. No hay forma de evitar que las calles se sigan deteriorando en detrimento del bienestar de las personas. Que las banquetas de la ciudad, sobre todo en el centro y las principales colonias, tengan enormes boquetes porque se han destrozado las tapas de registros o se las han llevado para comercializarlas.

Las áreas verdes de la ciudad siguen perdiendo importancia y servicios ambientales, aun cuando presume el huerto más grande de Latinoamérica.

Todo mundo presume hacer lo más grande de Latinoamérica, como si eso fuera un logro inmenso, mayúsculo. Pero la simple expresión muestra la increíble frustración con lo logrado. Lo más grande de Latinoamérica. Frase vacía y sin sentido para el disfrute de las personas.

Así suelen ser los informes, llenos de frases hechas y lugares comunes, de pendones ondeando al viento con imágenes que dan fe, a decir de quien informa, de la veracidad de los hechos y lo irrefutable de su victoria.

Viene a mi cabeza, la participación del secretario de gobierno en el informe de la alcaldesa de Actopan, en donde sin el más mínimo rubor, aterrizó el discurso presidencial con un “estamos hablando de la corrupción”. Olvidando por completo que el mensaje que se esperaba de él era en torno al informe del estado del municipio y no las afirmaciones a nombre del gobernador del estado.

Regresemos a la capital del estado, donde las verdaderas imágenes, las cotidianas, no las de aquellos pendones dispuestos a lo largo del río de las avenidas, dicen la verdad de la ciudad y responden al informe del presidente municipal.

Es claro, dije alguna vez, que el espacio público muestra de cuerpo entero la calidad y capacidad de gobierno al frente de un municipio de un estado, también, porque no, de un país.

En el caso de Pachuca, no se ha logrado detener el crecimiento desordenado de la ciudad, que ya supera con mucho, la capacidad instalada del ayuntamiento pata dotar de servicios básicos a la población y enfrenta problemas de desabasto de agua. Lejos de sus decisiones el poder hablar de estos servicios, incluyendo el del drenaje.

Mientras no se logre, de la mano del gobierno del estado, ordenar el crecimiento de la ciudad, se condena a esta, en nombre de políticas torcidas, en el ámbito municipal y en el estatal a crecer sin futuro y sin sentido, atendida más bajo esquemas de filias que de derechos la ciudad ha sido abandonada administración tras administración.

La pérdida de servicios ambientales es una realidad inocultable, el que las grandes constructoras llevan mano, es algo en lo que se ha insistido permanentemente; los movimientos populares y la comercialización tolerad de amplias zonas de importancia ecológica para la ciudad han destruido en gran parte la oportunidad de actuar con decoro frente al cambio climático.

La pérdida de la vocación espacial de la ciudad se da en el hecho de que los parques, las banquetas y otros lugares están siendo ocupados por los vendedores ambulantes caminar la ciudad se vuelve cada vez más imposible. Ojalá y un día presuma que Pachuca tiene el tianguis permanente más grande de Latinoamérica.

Este fenómeno habla de dos cosas, por un lado, que hay incapacidad para construir un programa de productividad y promoción económica del municipio, que permita tener empleos formales, oportunidades para sus habitantes, oportunidades reales, mientras que, por otro, la frivolidad con la que se toman las riendas municipales, pensando la ciudad en pequeño y con lugares comunes.

Hay una verdad en todo esto. Hay una falla de mercado en la economía de la capital del estado y el presidente municipal ni su equipo han logrado descifrarla. Un municipio que no habla del crecimiento económico, de su Producto Interno Bruto (PIB) como algo real, palpable, resultado de uh intenso trabajo de gestión económica y de promoción de la economía interna es un municipio que no ha entendido su papel en la economía del estado.

Pero, ojalá y no se preocupe mucho el alcalde de la ciudad, es un problema que se vive en los 84 municipios de la entidad y que permite que año tras año, los alcaldes estén estirando la mano al gobierno local y al congreso para pedir más presupuesto, porque carecen de ingresos propios y cuando los pueden tener, los despilfarran por su falta de imaginación creativa.

Informó el estado que guarda el municipio, pero no hizo un solo apunte para diagnosticar el futuro de la ciudad, quizá porque no entiende que el futuro se hace balanceando el pasado y evaluando el presente para construir una ruta segura para el desarrollo municipal. 

La promoción económica de Pachuca, sigue siendo un campo fértil a la espera de las mejores decisiones económicas del municipio, en este año, ya no se dieron, esperemos en el siguiente período, esperemos.

Mira las columnas de Criterio Hidalgo 

Noticias relacionadas

Back to top button